viernes, 27 de diciembre de 2013

Navidad y la báscula 26.12.13

78.1 kg

Cinco días después, buceando a través de la Nochebuena y del día de Navidad, no he engordado. El día 24 por la mañana me pesé y mis ojos disfrutaron viendo 77.3 kg. De esa manera supe que pasaría con éxito las fiestas. Ya sé que queda la Nochevieja y otras cosas por el camino, pero me parecen menores, la verdad. Mi principal problema era el encierro de 24 horas con la familia. Varias cosas han merecido la pena durante dichas horas:
- Cené moderadamente. Decir ésto se podría catalogar de absurdo, pero yo creo que fue verdad. No tomé pan, comí algo de salmón, mejillones en vinagreta, huevas de no sé qué pescado, tres langostinos y un trozo de pavo al horno. Dos o tres copas de vino, una de cava y, varias horas después, un cuba-libre. Ahí cayeron tres trozos de turrón de Jijona y dos almendrucos.
- El desayuno de Navidad consistió en fruta y café con pan.
- La comida de Navidad fue una ensalada de lechuga y tomate y otro trozo de pavo.
- La merienda... ¡ay, la merienda! Roscón de Reyes y chocolate.
- No hubo cena.

Ando un poco desorientada aún pues sólo dormí tres horas y no sé si será la edad, pero es que ya no aguanto nada.

Hoy viernes, 27 de diciembre, sólo tengo ganas de llegar a casa para dormir, pero me quedan muchas cosas todavía por hacer.

Mañana toca marcha, espero andar unas dos horas, a ver qué tal sigue mi forma física.

Hasta mañana.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Feliz Navidad 21.12.13

78.1 kg.

Hace ya catorce días que no escribo, que no me expreso, que no comparto mis sensaciones en el camino de encontrarme con mi talla 36. En mi trabajo el mes de diciembre es un tanto desquiciante, por no hablar de las comidas de trabajo y de Navidad. No importa, aquí estamos de nuevo.

Durante algo más de tres meses he perdido dos kilos y doscientos gramos. Días después de dejar de escribir llegué a ver los 76.8 kg, pero debieron de perderse en algún canapé. Parece poco peso el perdido? Pudiera ser. Pero yo veo otras metas alcanzadas en mi nueva vida:
- No he tenido ningún atracón. Una tarde tuve un amago; empecé,
pero lo controlé.
- El peso recuperado en estos días es poco y creo que no se debe a la comida, sino a la ligera parada en la actividad física.
- Aun comiendo en restaurantes (algunos de dudosa calidad) he sabido escoger y tomar pocas cantidades. Esto ha supuesto el no sentirme pesada por la tarde y poder continuar trabajando al mismo ritmo que por la mañana.
- No habiendo salido a correr en estos 14 días, he seguido con mis clases de Pilates, no una vez a la semana, sino dos veces semanales. Mi cintura es más estrecha, aunque el peso no parezca indicarlo y mis muslos son bastante más fuertes. Y ?cuál es la consecuencia? Que mis rodillas ya no me duelen cuando me siento o me levanto.

Pues empezamos la nueva etapa ?En vísperas de la Navidad? Pues sí. En Nochebuena cenaré langostinos, ensalada y pavo asado, sin mahonesa y sin pan. Un vaso de vino y otro de cava. Y, como mínimo me acosteré unas cuatro horas más tarde de lo habitual. (bueno, eso, a lo mejor implica un cubatita, pero con coca-cola cero jajaja). Nunca he engordado en las navidades, así que en éstas menos todavía.

Y hoy ya vuelvo a correr. !Qué frío hace en la meseta  castellana! La escarcha esta mañana hacía del campo algo precioso. Paseando a mi perrín he respirado profundamente y, mientras el vaho empañaba la vista de la sierra, he mirado a la montaña y le he dicho: espérame, que muy pronto lleguaré hasta ti corriendo.

Felices Pascuas a todos, a los que os gusta la Navidad, a los que la odiais, a los que estáis solos, a los que estáis enfermos y a los que los cuidáis, a los que estáis lejos de casa, a nuestros soldados, a los médicos,  bomberos, policías y a todos los que esa noche no vais a dormir para cuidar de los demás. A todo el que me haya dedicado un tiempo de su vida, Feliz Navidad.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El señor 7 hace deporte 7.12.13


77.5 kg

El señor 7 ha venido para quedarse, ya lleva varios días conmigo y es muy buen inquilino. Puedo andar, correr con él, me ayuda a meterme los pantalones y me refleja una imagen en el espejo que me agrada mucho. Además, me ha comentado que quizás tenga que irse para las Navidades, pero que no me preocupe porque vendrá a sustituirle su amigo el 6 que también sabe mucho de ropa y de espejos.

Esta semana he estado recuperándome de la carrera del domingo. Un médico, dedicado a la medicina deportiva, me comentó en su día que, cuando se haca deporte, hay que dedicarle tiempo a la recuperación. Las fibras musculares se rompen y tienen que reponerse. Cuando se reponen lo hacen siendo más grandes y más fuertes y, lo mejor de todo, necesitando más calorías para vivir, bieeeeeeen. Si no se descansa, las pobres fibras no se curan y nuestros músculos, cada vez más débiles, terminan lesionándose. Bueno, supongo que, en mi ignorancia médica, lo he contado, así a la pata la llana.

Así que, emocionada por el aumento del metabolismo basal e intentando recuperar activamente mi agotadita musculatura, el lunes no hice nada, el martes di un paseo, el miércoles Pilates, el jueves un paseo y el viernes... el viernes, o sea ayer, mi marido decidió, que ya estaba bien recuperada, que había que correr un poco. Yo también deseaba hacer algo, si es que me veo corriendo por las praderas como el último mohicano.

?Cuándo tuvimos tiempo de trotar por los montes? A las 8:30 horas de la tarde. Sí, sí, ya es de noche y en el campo no hay farolas... ni candiles. Pero para él es normal, su trabajo le obliga a entrenar antes del amanecer o después del atardecer. De hecho, los ultratrail que él corre, discurren gran parte ellos bajo la linda luna.

Así que me vi con gorro de lana y buff a la boca... y una linterna en la cabeza. Menos mal que del campo mi casa sólo dista dos calles, porque me da un poco de vergüenza que me vean así. Fue muy bonito, 8 km de los cuales debí de correr aproximadamente 6 km. Correr bajo las estrellas, en medio de la naturaleza, alumbrarte autónomamente, cruzarte con los conejos, ver sus ojos entre las retamas, el frío, el sudor, el vaho, el único sonido de tus zapatillas.

No tengo pulsómetro (es un posible regalo de reyes como idea para mi marido), pero debí estar mucho tiempo en zona "quemagrasa" (qué vocablo, no me acostumbro), porque podía hablar bastante bien mientras corría y se supone que ese es el indicativo de no haber entrado en zona anaeróbica (otro vocablo, me estaré volviendo tonta?).

Con la sensación de una magnífica semana, me enfrento al finde... y a la vida.

Hasta mañana.

martes, 3 de diciembre de 2013

Difrutando de la carrera 03.12.13


El domingo 1 de diciembre fue la primera vez en mi vida que me puse un dorsal. Exactamente no se trataba de una carrera, pues era una marcha, pero si tengo un tiempo máximo para cubrir el recorrido y me pongo un dorsal... yo le llamo carrera... para mí fue lo más carrera que puedo hacer hoy por hoy. Bien es verdad que no hay clasificación, pero lo importante es correr contra uno mismo, dar lo máximo de una, todo lo que he entrenado ponerlo en práctica en ese momento.

La distancia eran 25 km. por el monte de Colmenar Viejo y Tres Cantos, en la provincia de Madrid, podría parecer el llano castellano, pero vi cuestas a las que yo llamé paredes. Por si le interesara a alguien, lo organizaba la asociación Pablo Ugarte (http://www.asociacionpablougarte.es) que se dedican a ayudar con el dichoso cáncer infantil.

Pues allí estaba yo esperando el pistoletazo de salida, bastante nerviosa, pensando que las 6 horas, quizás me vinieran cortas. Mi marido insistía en que sólo necesitaría cinco, pero yo dudaba. La carrera comenzó por una considerable cuesta arriba, la gente iba muy deprisa, yo fui quedándome de los últimos porque el corazón se me alteraba demasiado. No me acobardé, yo me conozco, sé que necesito unos quince minutos para calentar, no debo forzar. Y, efectivamente, calentita ya, empecé a andar con un ritmo constante y bastante alto y poco a poco fui adelantando hasta el kilómeto 18 más o menos. No es que tenga interés en adelantar a nadie, pero es una manera de ver que el entrenamiento y la alimentación de los últimos tiempos había sido correctita. Cada poco tiempo bebía de mi camel-back y a partir de los tres cuartos de hora fui comiendo constantemente una almendra, una avellana... bueno, almendras, avellanas y unas barritas que hemos encontrado artesanas que, por si a alguien le interesan, dejo la dirección web www.heronymous.com

¡Ay! cuando empencé a sentir que las piernas estaban como vacías, cuánta ilusión tuve que generar de no sé donde. Pero es que estaba muy emocionada, me había entrenado para lo que estaba haciendo y no quería venirme abajo y tenerme que parar. Sudé, sentí dolor en los pies y sentí mucho dolor en una uña. Aparecieron las ampollas.

Pero mi marido llevaba razón, no necesitaba las 6 horas, sólo necesité !cuatro horas y siete minutos! Dios, estuve andando a algo más de 6km/hora durante más de cuatro horas por esos cerros. Me sentí tan feliz, tan satisfecha del trabajo. El ser humano está diseñado para el esfuerzo, físico o intelectual, y el domingo sentí que recuperaba mi naturaleza humana.

Desde aquí voy a permitirme el darle un pequeño homenaje a mi marido, nunca imaginé que encontraría un tan magnífico compañero para caminar por la vida.

Hasta mañana.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La báscula, el 7 y la agenda 30.11.13

Este post empieza a escribirse un día antes de una marcha de 25 km. y dos días después de una recaída en mis atracones de comida.

77.9 kg

Al subirme esta mañana a la báscula me he puesto muy contenta, incluso le he hecho a mi marido correr a por el teléfono para hacer una foto. !Querido señor siete, no sabe usted cuánto tiempo hacía que le esperaba! Bienvenido, es usted tan, tan... esbelto. Me he bajado y he vuelto a pesarme para comprobar que era verdad, pero luego he decido no estar tan eufórica. El recuerdo del atracón de antes de ayer me ha hecho recelar de lo conseguido.

Hoy, sábado por la mañana, estoy sola en casa. Nunca ha habido peligro de ataque a la nevera por la mañana, sólo por tarde, pero hoy tengo cierto susto. He desyunado igual que cada día, pero al tomar el café, he sentido un no sé qué. Entonces he empezado a pensar en el porqué llevaba tanto tiempo sin recaer y me acordé otra vez de mis recursos, recursos ante la falta de fuerza de voluntad, recursos ante los engaños de la mente.

Mi principal recurso es la "disciplina de agenda". En el trabajo siempre he obedecido a la agenda, jamás improviso. Soy fans (no tengo claro cuál es el singular) de las reuniones a primera hora de la mañana o de los lunes. Creo que, serenamente, cada persona o cada equipo de trabajo, debe analizar las tareas que se tienen y las prioridades y, acto seguido, decidir cuánto tiempo debe de ocupar cada asunto. Como ya le hemos dedicado una hora o lo que sea a ordenar la agenda, luego ya no se piensa, se obedece a la agenda, porque el tiempo que hay que dedicar a cada asunto ya se ha valorado por las personas del equipo. Si una reunión debe terminar a las 12, termina a las 12, porque hay que dedicarse a redactar el informe de otra cosa. Si hay algo que tenga que alterar la agenda se valorará y se revisará de nuevo la agenda para reprogramarla. Pero se la obedece. No espero que se esté o no de acuerdo con esta idea, sólo trató de explicar lo que es el concepto para mí para poder entender como lo he trasladado al asunto de las comidas.

Así que, cuando me he asustado con el café en la mano, me he tirado al papel y al bolígrafo y he redactado mis tareas a realizar durante la mañana hasta que vuelva mi marido. Me he relajado y aquí estoy, obedeciendo a mi agenda. Terminaré el post más tarde, se acabó el tiempo que le he destinado... lo mismo algún día tiro la agenda.

Retomo el post por la noche. Un buen día descansando y comiendo pensando en la que me espera mañana. Preparo la mochila y a dormir... qué nervios!

viernes, 29 de noviembre de 2013

Mi primer dorsal 29.11.13

Ayer por la tarde caí.
Pero me levanté enseguida... bueno tardé un ratito.
Y ¿por qué? Supongo que porque me estaba viniendo abajo en mi vida en general (sólo un poco), pero me afectó.
Tampoco me caí mucho, un poco de pan con cola-cao y unos frutos secos.
Luego llegó mi marido, no iba a contárselo, pero me derrumbé. Es un cielo.
Analizando con él la situación me hizo ver:
- No me daba un ataque de descontrol desde hacía un mes.
- La cantidad de calorías que había ingerido no eran para tanto.

Pero a mí lo que me preocupaba es lo que le preocupa a cualquier adicto, a cualquier fumador que lo ha dejado: Probar un cigarrillo. Es como si ahora mi cerebro hubiera aprendido que no pasa nada por descontrolarse un poco.

http://vivirparacomer.es/2013/11/26/lo-que-significa-estar-abstinente/

Dejo este enlace con el que he aprendido mucho. Palabras como atracón, ingesta compulsiva, debilidad, remordimiento o culpa no son ajenas a mí, pero algún día, no muy lejano, serán historia. Hay quien es obeso, pero no adicto y hay quien es obeso y adicto a la comida. Es como los fumadores, hay quien fuma durante muchos años y un día decide dejarlo y lo deja; y hay quien fumando tres años pasa un calvario para dejarlo, y cae y recae. A veces me parece muy duro, pero ya he tomado una decisión y no voy a dar marcha atrás.

Esta mañana me he levantado muy optimista, me he mirado al espejo y he dicho: nena, tienes menos tripa. Luego me he puesto unos pantalones y estaban muy sueltecitos. No sé lo que pesaré mañana sábado, pero estoy haciendo deporte y me lo noto en el cuerpo, vaya si me lo noto.

Este domingo tengo una marcha - carrera de 25 km, "De la Marmota" se llama. Mi marido dice que no necesitaremos las 6 horas que dan, que la haremos en cinco. Yo me encuentro bastante bien, las piernas firmes y el corazón respondiendo los últimos días que he salido a correr-andar. Ya he preparado los calcetines y las zapatillas mágicas, el buff, el gorro y la mochila. Ya me veo corriendo por esos montes como Viggo Mortensen y Orlando Bloom.



La victoria está cerca, la de todos.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cuentos para adelgazar 27.11.13

Hoy me encuentro un poco sin saber a dónde ir, sin saber cómo continuar y sin saber qué pensar. No sé, debo tener un día rojo.

"¿Conoce usted esos días en los que se ve todo rojo?
¿Color rojo? Querrá decir negro.
No, se puede tener un día negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe porqué."


Parece un poco tremenda la cita (Desayuno con diamantes), pero es que me gusta mucho. No, no tengo un día rojo, ni negro, ni nada. Pero ayer empecé a desesperarme un poco leyendo consejos para adelgazar. Alimentos que son termogénicos o no sé qué, alimentos que ayudan a que las grasas se "disuelvan". Adelgaza el limón, el zumo de naranja, adelgazan las semillas de lino, de sésamo, de amapola, las pipas de calabaza y las de girasol, los frutos secos y las grasas como el aceite de oliva o el aguacate, las sopas de tomate y las de cebolla, adelgaza la neuroprogramación, los plátanos, las algas, el picante, las acelgas, los yogures...

¡Qué pareeeeeeeeeeeeeeeeeen!

Dios, si todo adelgaza, si todo es bueno, ¿por qué estoy gorda, por qué no adelgazo?

Al final parece que es que soy tonta, ¿o es que tengo un cuerpo raro?

Luego he leído unas palabras de Fernando Sartorius, es un entrenador personal de Los Ángeles, creo, que entrena a las celebrity (no sé si se escribe así) y que tiene publicado un libro que a mí me gusta releer "Tu entrenador personal". Y dice el buen hombre:

"Cuatro factores explican por qué las mujeres tienden a engordar
más que los hombres:
- las hormonas femeninas,
- tener menos músculo,
- una dieta desequilibrada,
- falta de ejercicio.
El primer factor es lo que determina que una mujer sea mujer. Siempre llevará
más grasa que un hombre, por más que se esfuerce. Ahora bien, la incidencia
de los tres factores restantes depende de cada una."


Y he seguido pensando: pues muy femenina sí que soy, músculo y ejercicio estoy en ello y la dieta la estoy equilibrando divinamente. Ah, pues eso es que tengo que esperar un poco más de tiempo. ¿Más? A ver el peso del sábado.

Luego oí en la televisión a un médico que indicaba que la grasa corporal produce unas hormonas (no sé si es correcta la forma en que cuento lo oído). Estas hormonas se autoprotegen impidiendo que su amiga la grasa se queme. Por eso hay personas a las que les es difícil empezar a quemar grasa. Pero que hay que perseverar hasta que las hormonas esas deciden no autoproteger a la grasa.

Más tarde leí otro artículo en el se recomendaba escuchar al cuerpo antes de comer. Si le escucháramos analizaríamos si tenemos hambre o no, lo que necesitamos en realidad ??????¿¿¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!! Estos no han escuchado a mi cuerpo, éstos no saben lo que es un cuerpo pidiendo comida.

En ese momento... en ese momento... en ese momento me dieron ganas de dar un golpe, fuerte, muy fuerte. Pero me contuve.

Y aquí sigo resistiendo numantinamente, enfrentándome a Roma una y otra vez:
"Cuando el imperio romano caiga, se oirá un grito de libertad como nunca se ha oído." (Judá Ben Hur) El día en que me enfunde en una 36 gritaré, gritaré y gritaré.

Por todo lo demás... soy feliz.

Hasta mañana.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Volando por el Manzanares 24.11.13

78.3 kg.

Este es el peso del sábado por la mañana, no he llegado a los 77, pero parece que me acerco. A ver la semana que viene si me llevó una alegría.

Para festejar el peso, y teniendo en cuenta que nos habían invitado a comer, decidí hacer algo de deporte por la mañana: 14 kilómetros andando, desde mi casa hasta el trabajo de mi marido. Fui por toda la ribera del Manzanares. Da gusto ver a tanta gente paseando, montando en bicicleta, patinando... Hacía mucho frío, pero el cielo estaba tan despejado, tan azul. Era un día divino. Empecé suavecito y poco a poco llegué a ir bastante deprisa, para mí, claro. En un momento dado tengo que atravesar el parque "Tierno Galván" . Oí unos pasos y me adelantó un señor a buen paso y me dije, yo le sigo. Casi me desfonda, qué ritmo. Cada dos pasos suyos, yo tenía que dar tres y aun así tenía que esforzarme para que no se me escapara. Menos mal que se fue por otro camino del parque porque estuve a punto de decirle, paaaaaaare. Tardé dos horas y diez minutos, así que me quedé muy contenta.

Pero, como no todo pueden ser alegrías, llegó la fiestecita del sábado. Una lata de cerveza, dos vasos de vino, dos copas de cava y un cuba-libre. La comida no fue mejor, empezó con un apertivo de dos trozos de pan, cuatro o cinco mejillones y unos cuantos boquerones en vinagre. La comida consistió en morcilla (riquísima), picadillo de chorizo, magro de cerdo con tomate (espectacular) y gachas de almortas con su choricito y su pancetita (estuve a punto de chuparme los dedos). La verdura y la fruta habían perdido el tren y no consiguieron llegar a la fiesta. Fue una gran tarde.

Y hoy domingo me he comprado unas zapatillas de deporte para la carrera que tengo el domingo que viene. Ya tenía unas que me van muy bien pero en la carrera tendré que pasar por zonas húmedas, incluso pasar riachuelos, así que mi marido ha pensado que necesito algo con goretex. Nos hemos ido al Rastro y son preciosas.

Hasta mañana.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Volando en Pilates 21.11.13

Ayer fue el día.

Con agujetas de la clase de Pilates del lunes y la carrerita nocturna del martes, me presenté el miércoles en la clase de recuperación. No conocía a las compañeras, las miré y las vi algo mayores y no tan delgadas como las del lunes. Bien, pensé, nos dedicaremos al suelo. Al ver la altura a la que estaban colgados el columpio y los estribos volví a decir: bien!!!! A esta altura no nos podemos colgar.

Mi gozo en un pozo. ¿Algo mayores? Se retorcían como alambres. Empezamos a sudar en el suelo. Hubo un momento en que le pregunté a la profesora que porqué no descansábamos un poco entre ejercicio y ejercicio, incluso entre serie y serie. Me contestó que no me quejara, que el profesor de la mañana aún permite menos descanso que ella. Pues nada, seguí sudando.

A la mitad de la clase nos dijo: subid el columpio dos nudos. ¿??????? ¡!!!!!! Ha dicho subid. Pues sí, allí me vi sentada en la hamaca esa y escuchando a la profesora decirme que hoy sí que me colgaba. Lo intenté yo sola, pero no podía, es que es difícil matarse a uno mismo. Así que se me acercó, me hizo subir las piernas y grité: no, no, que me voy a caer. Si es que estás muy nerviosa. No, le dije, estoy histérica. Pues relájate. Yo ya no tenía fuerza en los brazos, pero obedecí, no sé muy bien porqué. Y de repente... magia, estaba colgada cual jamón en el secadero. Desde allí abajo le pedí que me hiciera una foto porque si no, nadie se lo iba a creer.

Yo me quedé ahí, pero las demás hicieron luego la postura de la escuadra, luego la de la pinza y luego la de la gamba, por si alguien tiene interés en verlas. Creo que el próximo día, quizás consiga llegar a la escuadra. No sé, creo que me gusta.


Y aquí estoy, pasando más miedo que vergüenza.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Pilates para voladores 20.11.13

78.4 kg

Ayer martes ya pesaba este medio kilito menos y esta mañana he visto que sigue ahí el mismo peso. No consigo el no pesarme. Ayer me acerqué a la báscula por la tarde, sí por segunda vez y, claro, con este trajín, pues ya no tenía pila ¡qué disgusto!

El lunes tuve clase de Pilates aéreo. Hasta ahora lo aéreo significaba a ras del suelo, pero la profesora ha decidido que volemos. No daba crédito. Después de atormentarnos con ejercicios para los brazos y las piernas, nos indica que nos subamos al columpio (yo le hubiera llamado hamaca). Estaba demasiado alto y yo no podía, me agarraba por un lado y perdía el equilibrio hacia el otro. La profesora tuvo que cogerme de mala manera hasta conseguir sentarme. Y allí me quedé, porque el miedo me invadió y dije que yo no enrollaba los pies en esa tela ni me tiraba hacia el suelo. Había que ver a las demás, no sólo cómo se colgaban, sino cómo se daban la vuelta y quedaban suspendidas a modo de ángeles.

No puedo contar lo que hice para bajarme de allí. Bajada ya pensaba que todo había terminado, no, no, era una ilusión. Ahora, con el columpio un poquito más abajo, había que subirse a él, pero de pie!!!!!!?????? El primer pie lo subí, el segundo era otra historia. Cada vez que conseguía poner los dos en el columpio, me caía por el otro lado. Ya decidí mirar pero desde el suelo. Y ¿qué vi? Pues vi a unas lindas señoras que, subidas de pie en el columpio, se quedaban como en cuclillas, enrollaban los pies en la tela, no sé cómo, y se dejaban caer hacia el suelo. Una de ellas, como si de un pájaro en una rama se tratara, le dijo a la profesora: "ayúdame, dame un empujón, que es que si no, no me atrevo" Y la profesora le dio un pequeño empujón y la otra hacia el suelo que se fue, con sus pelos colgando.

Yo no sabía dónde meterme.

Por fin acabó aquello y seguimos haciendo cosas... en el suelo, lo normal.

Ayer martes, un poco agujetosa, salí a correr 25 minutos. Estuvo bien, me sentía fuerte y con energías.

Y hoy... otra vez Pilates.
foto: binomio-ocio.com

lunes, 18 de noviembre de 2013

Es usted muy pesado, señor 8 (18.11.13)

78.9 Kg.

No ha sido muy gratificante la visión de esta mañana. Pero no le voy a dar importancia. El viernes bajé a los 78.6; el sábado subí a los 78.9 y ayer domingo volví a estar en los 78.6 y hoy de vuelta a los 78.9. Yo creo que hay un imán o algo parecido en la báscula.

Me he portado bien este fin de semana, no ha habido deporte, tan solo algunos paseos. Ayer, por ejemplo, desayuno, almuerzo, comida y merienda fueron muy correctos. Pero a la hora de la cena salimos a un restaurante. Comí unos escalopines de solomillo de cerdo, tres pimientos del padrón y medio tomate. Había patatas fritas y tomé tres. ¿Dónde está el problema? Supongo que en la salsa "Reggio Emilia" que parece ser una crema de champiñones que sirven en La Tagliatella. Todo ello fue regado con un cerveza sin alcohol.

No obstante tengo que decir que tengo menos cintura, que me veo más delgada en el espejo y que hay ropa que me queda más holgada.

Engordamos porque llevamos una vida sedentaria y una mala alimentación, pero supongo que no es suficiente sólo con empezar a hacer deporte y comer sanamente, al menos hay que tener paciencia. La tendré.

Quiero ir a que me pese la enfermera esta semana o la siguiente, pero quisiera ver el siete en mi báscula. La última vez que fui pesaba algo menos de 81 y, como eso eran dos kilos menos que hacía algo más de un año, se emocionó. Yo no lo entendía muy bien, pero me comentó que, como con la edad se tiende a engordar, pues es bueno ver a una mujer que con la edad tiende a adelgazar. No supe si alegrarme o lanzarle rayos y centellas con los ojos. ¿Qué quiso decir con lo de la "edad"? ¿A qué "edad" se refería? En fin, supongo que si voy con dos o tres kilos menos y con más "edad" pues me harán una fiesta en el centro de salud.

Hoy empieza la nueva semana después de unos días de mini vacaciones que me han permitido rutas por la sierra de Madrid... y comer alguna cosa de más. Dos días de Pilates, dos días de running y 14 kilómetros de marcha el sábado, así como la ausencia de fiestecillas, supongo que conseguirán que baje otro poco esta semana; ¡qué la pobre enfermera vea que sus consejos nutricionales sirven de algo!

Hasta mañana.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Váyase señor 8, váyase 15.11.13

78.6 kg

Me he levantado, he ido convenientemente al baño, me he puesto las manos en jarras en la cintura y, mirando cara a cara a la báscula, he pensado: cómo se nota que tengo menos tripa, hoy triunfo. He tenido un momento de derumbe... sólo unos dos o tres segundos. Luego he tenido otro de mala leche... diez o quince segundos. Después he mirado a mi marido y le he espetado: "pues no lo entiendo, he comido bien, he hecho mucho deporte por qué peso 100 gramos más que el viernes pasado?" Y me ha contestado:

- Como el cuerpo retiene unos días más que otros y más vosotras con vuestras hormonas pues a lo mejor hoy es el día de pesar más. (Hoy... no ayer ni mañana.... hoy) (Y, con lo de las hormonas.... qué ha querido decir exactamente?)
- Puede ser que, como has empezado en serio con el ejercicio físico has creado músculo y eso pesa... !!!!!!!!.....???????

(Gritando) Me c... en las hormonas esas, en el deporte de las narices y en la madre que parió a Panete.

Pasado el soponcio he meditado:
-Qué he comido de mal esta semana? El domingo pasado, para comer, tomamos sushi, quizás demasiado pero demasiado de pescado crudo, verduras al vapor, algas y arroz blanco, por favor, qué banquete digno de una bacanal romana! Y ayer para comer (en Las Cuevas de San Esteban en Segovia) tomé crema de langosta de primero y caldereta de cordero de segundo. Sí, sí, horroroso, a saber lo qué llevaba la crema, natas, patata o yo qué sé, me pareció de mala educación preguntarle al camarero. La caldereta era una obra maestra y me dejé las patatas. No tomé postre, ni merendé y para cenar sólo un yogurt.
-Luego he pensado que quizás mi marido no esté tan desencaminado. Es verdad que ayer no bebí prácticamente agua lo que, junto con la sal extra del restaurante, implicaría alguna retención de líquidos y si es verdad lo de la musculatura que pesa "tanto" pues la semana que viene la bajada será mayor.

He tomado dos decisiones:
1- Medirme la cintura. He usado el metro de la costura y he comprobado que no es un metro normal pues se me queda corto... eso es que se equivocaron al fabricarlo. Como no tenía otra cosa he apuntado un metro exacto de lado a lado del ombligo; es decir, un metro más un ombligo. La medición no me parecía correcta, así que he decidido meter tripa midiendo en este caso 96 centímetros. Esta medida me ha convencido más.
2- Pesarme todos los días y me da igual si se me gasta la pila de la báscula.

Deseando perder de vista a señor 8, hasta mañana.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Adelgazar y la montaña 14.11.13

?Cansada? No, lo siguiente.

Ayer, miércoles 13 de noviembre, salíamos de Madrid, camino de la sierra, hacia el macizo de La Pedriza. Ojetivo: llegar al nacimiento del río Manzanares y coronar el pico de La Maliciosa. Sólo son dos mil doscientos veintisiete metros, pero, para mí, como si fuera el Everest. Escribo el recorrido de 17, 350 km por si alguien conoce la zona:
- Salida desde el aparcamiento del puerto de Navacerrada al alto de Guarramillas. Unos 416 metros de desnivel de subida, para empezar. Aquí tardé más de una hora. Mi paso no era lento, era cansino.
- Por el PR18 hacia el nacimiento del Manzanares y bajada por el río hasta el puente de la pista de las zetas, que no sé cómo se llama.
- Subida al collado de Valdepastores.
-Subida a la Maliciosa Baja.
-Subida a la Maliciosa Alta. 346 metros de desnivel de subida en sólo 500 metros. ?Para qué? En un momento dado dije: !dónde me he metido! Pero ya estaba metida. Eso era una pared, fue medio kilómetro subiendo escaleras, solo que cada escalón era una piedra que se amenizaban con raices, viento, sol.
- Bajada al collado del Piornal y subida a Guarramillas. Esta última subida de casi una hora ya era por fastidiar y, si de fastidiar se trataba, la niebla apareció. Ahora tenía frío y se mojaba la ropa.
-Bajada al puerto de Navacerrada.

Despues de 7 horas y media sólo tenía las fuerzas justitas para llegar al bar del puerto, el Dos Castillas, una institución en la sierra. Caldo y pincho de tortilla. Parece que me había repuesto, pero no debía ser así porque cuando bajé al servicio entré en el de los chicos y sólo me di cuenta al salir y ver los urinarios de las paredes. Me dió un poco de verguenza, pero, cómo no había nadie, salí corriendo... corriendo... salí cojeando, quiero decir. Mi cerebro estaba espesito.

Espero que todo sirva de algo. En primer lugar para estar saludable y, supongo, que conllevará el adelgazar.

Escribo desde la cama antes de arreglarme, hoy tenemos ruta turística. Hay que aprovechar la semana de vacaciones.

Hasta mañana.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Subiendo las montañas 11.11.13

He decidido que, como el viernes pasado me fue también, pesarme sólo lo viernes. No sé si conseguiré acercarme a la báscula tan sólo una vez a la semana, pero lo intentaré.

Ayer domingo estuvimos en la sierra de Guadarrama, en La Pedriza. 17 kilómetros sube que te sube y baja que te baja. Llegamos al nacimiento del río Manzanares, al Ventisquero de La Condesa, nombre que debe de venir del muchísimo viento que allí hacía. Empezamos la ruta a las 10 de la mañana, yo iba tan contenta, tan jovial, saltando de piedra en piedra con una agilidad que ni las gacelitas, pero a las cuatro horas ya no podía ni con mi alma y mi marido queriendo llegar al nacimiento de las narices, del río de las narices. Aquello ya era suficientemente bonito y parecía bastante nacimiento, pero hubo que seguir otro poquito como si fuéramos a ver algún portal de belén que indicará que aquello era el nacimiento. Si es que allí sale agua de todas partes, pues aquí mismo nace, que más da, decía yo. Creo que no decía nada, sólo lo pensaba, es que estaba muy cansadita.... había que volver. Y por fin iniciamos la vuelta, por un camino distinto, era menos pedregoso que la subida porque había bastante trozo de pista y luego camino mullidito de hojas de pino. Yo ya me reía por todo, qué tre horitas de bajada. Los muslos no sé si estaban doloridos o es que ya no estaban. La planta del pie, la planta del pie era ciencia ficción. Menos mal que no tuve ampollas. Cuando llegamos al coche, a Canto Cochino, yo sólo quería irme a casa, siete horas andando, pero mi marido se empeñó en entrar en el bar a tomar una cerceza, había que reponer líquidos. No pude negarme, si es que no podía hablar. Una sin alcohol, dije. La verdad, qué rica. Habrá que comer, pues habrá, le contesté. Un pincho de tortilla trajo, con su cebollita y su pancito. Yo no tenía hambre, pero conforme fue entrando comida de la de verdad, qué alegría empezó a entrarme, no mucha, pero alguna.

Hoy estoy bastante bien, pensaba tener super agujetas, pero no ha sido así, sólo he estado un poco como dolorida por todas partes, pero al final del día ya no noto nada.

Supongo que podré aguantar la marcha que tengo el 1 de diciembre de 25 kilómetros. Si he podido con 17 subiendo por piedras a una montaña, pues 25 por pistas más o menos llanas... Creo que sí.

Hasta mañana.

viernes, 8 de noviembre de 2013

El senor 8 no se va 8.11.13

78.5 kg.

Ya tengo la fotografía del peso de hace dos días, pero no la voy a subir. ¿Por qué? Porque ahora tengo otra con 400 gramos menos!!!!!! ¿Qué es lo que pasa? ¿Tan bien lo estoy haciendo todo, la comida, la actividad, el sueño?

Pero tengo que estar alerta, la señora Ansiedad acecha para que que me coma el frigorífico entero, está acostumbrada a vencerme y se regodea diciendo que puede conmigo cuando quiera. Pero te conozco, sé que atacas cuando estoy sola, cuando he desorganizado las comidas y llego con hambre a la tarde, cuando no tengo nada que hacer después del trabajo. No vas a vencerme, porque, aunque un día me sorprendas por la espalda, aprovechando mi debilidad, no ganarás ni tan siquiera la batalla, porque no me sentiré culpable, no me sentiré miserable; pasará el momento del descontrol, me levantaré y te miraré a la cara para decirte: no me has humillado, no puedes conmigo.

¡Uy, qué desahogo!

Escribo mi menú por si a alguien le viniera bien:
- Desayuno: rodaja de melón (ya no quiero más melón, qué hartura), tostada de pan integral con aceite y jamón ibérico y yogurt con miel, 8 frambuesas y avena. Café.
- Media mañana: 10 almendras, un higo seco y queso fresco. Café.
- Comida: lentejas con zanahoria, brócoli y una costilla (snif, snif, estaba tan sola la pobre costilla...) Una manzana.
- Merienda: Otra manzana y loncha de jamón cocido.
- Cena: salmón hervido, una patata y brócoli hervido. Un cachín de pan.
- Precama: onza de chocolate negro.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Hola señor 8, encantada 6.11.13

78.9 kg

He cogido aire, lo he soltado todo, todo, hasta que el ombligo se ha pegado a la espalda, me he subido y he mirado hacia abajo. No me lo he creído. Me he bajado y he vuelto a subirme, ahora sin encogimientos estomacales. Lo mismo... ¿Lo mismo? Sí, sí, lo mismo 78.9 kg. Cooooooorre a por la cámara. Me he pesado con ella, sin darme cuenta que su peso podría arruinarme la linda mañana. No ha importado, 78.9, setenta y ocho con nueve, siete, ocho, nueve, trescientos miiiiiiiiil euuuuuros.

Así que ésto es lo que se siente cuando te toca el gordo de Navidad. No está mal, me gusta.

Mi marido me ha dicho que no hiciera una fotografía, que cuando llegara a los 75. ¿Qué no haga una foto? ¿Qué no fotofrafíe al señor 8? ¡Uy! lo que ha dicho. En realidad no sé muy bien lo que decía, yo no le escuchaba. Ha apuntado mi peso en el calendario y me ha dado un beso de enhorabuena.

Escribo mi comida de ayer:
- Desayuno: rodaja de melón, tostada de aceite y jamón ibérico, yogurt con mermelada, frambuesas y avena. Café.
- Media mañana: 10 almendras, 10 uvas y queso de Burgos. Café.
- Comida: lentejas con verduras y dos costillitas. Dos higos. Café.
- Merienda: dos lonchas de jamón cocido.
- Cena: tortilla francesa de dos huevos con atún cocido y ensalada de hojas obscuras, tomate, cebolla y patata hervida. Un trozín de pan.
- Precama: onza de chocolate negro.

Dos litros de agua, escaleras arriba, escaleras abajo, anda que te anda...

Y ¿dónde está la linda fotografía? Pues resulta que no puedo pasarla del teléfono al ordenador... no lo entiendo. A ver si la pongo luego.

Hasta mañana.

martes, 5 de noviembre de 2013

Otra vez camino del 8 (5.11.13)


79.4 kg.

El lunes vi el 8, pero donde no debía. El 80.1 kg casi me produjo un desmayo. Nunca más, pensé, nunca más me dejaré llevar por los fines de semana, ni por las temidas comidas familiares, yo estoy a lo que estoy, estoy a adelgazar y estoy a hacer deporte. Es mucho sacrificio durante la semana, mucho pensar en lo mismo, mucho beber agua, mucho no comer lo que querrías, para luego darle una patada en 48 horas. No se puede salir a correr o a andar al día siguiente si has comido mal, el cuerpo no responde, las piernas no quieren moverse y el corazón se acelera.

Ayer comí escrupulosamente, nada de más, ni nada de menos y el cuerpo respondió. Una hora de Pilates y una hora caminando hacia casa. Subí todas las escaleras del metro y también las bajé. Y hoy, mi cuerpo ha respondido. Espero con todas mis energías continuar así, con esta nueva mentalidad. Tengo una marcha el 1 de diciembre de 25 de kilómetros y la raclette no va a ir a hacerla por mí.

Os cuento lo que comí ayer:
- Desyuno: rodaja de melón, tostada con aceite y jamón cocido, yogur con muesli y frambuesas y café.
- Almuerzo: 10 almendras, 10 uvas, queso fresco y café.
- Comida: atún hervido, brócoli hervido y quinoa y manzana. Café (me está hastiando el café)
- Merienda: jamón cocido y papaya.
- Cena: atún hervido (un cachín) y un poco de ensalada.
- Precama: onza de chocolate negro.

Hoy estoy agujetosa, no me he levantado mal, pero a lo largo de la mañana las agujetas se están apoderando de los pectorales y los glúteos. El Pilates me va a poner divina. Aquí os dejo mis calcetines para no escurrirme en clase.



Hasta mañana.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Qué no me peso, qué no 3.11.13

00.0 kg.

Mi último peso han sido los 79 kilos el viernes por la mañana. ?Que pesaba ayer sábado? Pues no lo sé y no quiero saberlo. La comida familiar de los Santos, no estuvo mal, pero:
- Desayuno y media mañana divinos. Entre medias 10 kilómetros de caco, CAminar-COrrer.
- Aperitivo: Aquí ya estaba la familia, si no de qué me voy a tomar un aperitivo. Dos culines de vino (culines de vaso de vino, no de vaso de sidra, lo digo por la zona cántabra de España), dos sardinillas (saladas como perros), tres trozines de pulpo (de lata, claro) y dos o tres patatas fritas... Ah, y un trozo de pan.
- Comida: Cuatro culines de vino (el vino era bueno), tres lonchas de queso de raclette, dos patatinas, no llegaría a 100 gramos de carne de solomillo de cerdo, dos trozos de brócoli y un cucharón de ensalada (lechuga obscura, tomate, cebolla y me tocarían un par de aceitunas). Un trozo de pan. Ah, dos trozos de morcilla de arroz. Bueno, ahora que lo escribo, no parece tan mal. Postre... un trozo de tarta... un trozo de grasa saturada con forma de tarta (sí, así es más correcto). Café... con canela jijiji. Creo que estoy consiguiendo dejar las cuatro o cinco cucharadas de azúcar diarias.
- Merienda: Aquí fue la hecatombe. Dos chupitos de crema de orujo y dos cubatas, uno con coca-cola light y otro con normal. Y, claro, si bebes, el cuerpo pide grasa, así que me acabé la bolsa de patatas fritas, solo era un puñado, y otro trozo de "tarta".
-Cena: Nada, corrí a la cama.


Así que el sábado dije -Nena, ni te peses, ni mires la báscula. Allí la dejé, debajo del lavabo; me llamaba, pero me resistí. Pasé la mañana en el sofá, me encontraba débil. Pienso que cuando comes mal no es por lo que comes, sino por lo que dejas de comer. Dejé de comer mínimo dos piezas de fruta, dejé de comer verduras, dejé de comer pescado, en fin, dejé de comer vitaminas, minerales, cosas que el cuerpo necesita, y las sustituí por crema de orujo. La comida fue de retalitos de la fiesta, menos de queso, claro. Brócoli, solomillo, morcilla y una patatina con ensalada.

No merendé... en casa, porque nos fuimos a pasear y terminamos en un bar con una copa de vino y una tapa de... salchicha, de esas marrones y finas. La miré, la volví a mirar y me dió pena, pobrecita, me la comí.


La cena, no sé si estuvo mal o bien. Comimos sushi con mucho wasabi y ensalada de algas... y otro vaso de vino y TRES CHUPITOS DE CREMA DE ORUJO. Pensé, este hombre me quiere emborrachar. Está tan dulce, tan rico.

Así que hoy, domingo, escribo desde la cama, mientras mi marido se ha ido a correr. Cuando llegue nos iremos a hacer deporte los dos. Luego nos vamos a comer fuera, los dos solos, así que no hay peligro. Me levanto para desyunar en condiciones antes de que regrese.

Y no, hasta mañana no me peso.

Un beso a todas las que luchan como pueden, patas arribas, con los dientes, con la deseperación y con el buen humor. Vamos a vencer.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Dónde estás señor ocho? 1.11.13

79.0 kg.

!Qué momento el de la báscula de esta mañana! Me he levantado, he ido al baño...importante antes de pesarse, aunque me de vergüenza el decirlo y !Ta- chan, ta-chin, ta-chon! 78.9 kg.
He corrido (bueno, en un pisito lo de correr es un decir), he ido con energía a buscar el teléfono, la cámara de fotos, y he vuelto a subirme en la báscula con cuidado de dejar el smartphone encima del lavabo hasta que la báscula digital marcará el peso, es que no sé lo que pesa el dichoso aparatito. Y, cuando miro hacia abajo... 79. - No, no, señora báscula, que se ha equivocado usted, hace treinta segundos me dijo 78.9. Me bajo, le doy con él pie varias veces hasta que vuelve a cero y, cogiendo aire y subiéndome a ella como si estuviera levitando, he vuelto a mirar hacia abajo... 79. Reconozco que se me ha pasado por la cabeza el matar a la basculita digital.

Segundos después he pensado que bajar desde ayer 200 gramos, está muy bien. Luego he empezado a hacer cuentas. Un kilo y medio en veinte días, más o menos eso son dos kilos al mes, algo más, pero por afianzar el peso. Eso supone 24 kilos en un año... ??????????

 Mare mía! Dios bendito! Mare del amor hermoso!!!!!!!!!!! La temporada otoño - invierno del 2014 me la voy a pasar en El Corte Inglés, pero no en "Talla moda" no, no, en la planta joven. Ya me veo con esos vaqueros, con esos vestiditos super entallados...

Toc, toc.- ? Quién es ? -Soy la cruda realidad. -Ha, pues yo no te he invitado. - No, no bonita, si es que estoy aunque tú no quieras. - Ahhhh, bueno, vale, ya sé que esto va a ser difícil, pero dame un poquito de ilusión. Y me la ha dado: Diez kilómetros en menos de hora y media por el monte, suda que te suda. Andando y corriendo las cuestas abajo y cuando llegaba un llanito, se oía la voz de mi marido: ésto prácticamente es una cuesta abajo. Cuánto odio puede salir de mi mirada. Pues nada, a correr trotonamente.

Y para celebrar tanto entusiasmo... la familia viene hoy a comer a casa. Y, por hacerme un favor para que no tenga que cocinar, pues traen raclette. ?Raclette, habéis dicho raclette? La cagó seguro (perdón por la expresión, pero creo que define muy bien mi sentimiento) He cocido brócoli, haré ensalada, pero la cagó... han traído tarta y crema de orujo y coca-cola light... para hacernos cubatas.

En fin, el hombre propone y Dios dispone... y la mujer descompone jajajaja.

Hasta mañana.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Pasito a pasito 30.10.13

79.2 kg

A ver si mañana veo el 8.

Hoy hace 48 horas de la clase de Pilates del lunes. Tengo más agujetas que ayer. Las tengo en los dorsales, en los hombros y en los brazos fundamentalmente. Las piernas, más que agujetas me las noto duras.

Observo que el hombro derecho está más agujetoso que el izquierdo lo que me indica que algún ejercicio no lo ejecuté correctamente. El lunes en Pilates tuve "personal trainer", vamos que falló todo el mundo y la profesora me dio la clase a mi sola. Estuvo toda la hora mirándome fijamente cada músculo, que si más apretado, que si un poco más a un lado, que si un poco menos al otro, que si el gluteo arriba, que el ombligo hundido... ¿hundido? Hundida salí yo, sudando, temblando las piernas. Me había llevado una botellita de agua; ni la vi, no me daba tiempo.

Creo que no tengo que hacer tantas repeticiones de los ejercicios como me dice la profesora (bueno, cuando venga más gente, porque al estar sola no hay quien se escape). Tanto ella como el resto de las alumnas están más avanzadas y al seguirlas hago los movimientos un tanto descabalados. En lugar de las 8 veces que repiten todo, yo sólo haré 6 pero con mayor concentración, soy novata.

Escribo lo que comí ayer:
- Desayuno: rodaja de melón, tostada de pan con aceite y jamón ibérico y yogurt con miel y avena. Café con una cucharada de azúcar (estas cucharaditas voy a ver si la abandono).
- Almuerzo: 10 avellanas, un higo seco y una tarrina de queso batido 0%. Café.
- Comida: salmón hervido con patata, zanahoria y repollo hervido. Unas hojas de lechuga obscura y pan integral. Cucharada de aceite. Dos higos. Café... con la pesada cucharadita de azúcar.
- Merienda: jamón cocido, pan... y café.
- Cena: espinacas salteadas y pollo asado (sin piel, sin grasa... Recuerdo la piel del pollito en un trozo de pan blanco...)
- Precama: onzita de chocolate.

Sólo fue un yogurt, empiezo a echarlo de menos.



Hasta mañana.

lunes, 28 de octubre de 2013

Progresando día a día 28.10.03

79.3 kg

Parecen 300 gramos más que durante el fin semana. Sí, parecen y son, pero creo que es normal después de la comida del domingo, la cual, sin ser desastrosa, fue mucho más abundante que cualquier otro día:
- Pastel de puerros y setas.
- Crepe rellena de verduras...con bechamel (ahí está el problema).
- Vacío de ternera con patata cocida.
- Bizcocho de chocolate con helado de vainilla y chocolate fundido (un brownie, vamos. Aquí creo que también está el problema)
- Café y orujito blanco (este es el megaproblema).

La cantidad de verdura me parece considerable para ser un menú de fiesta.

Luego estuvimos andando durante dos horas, la segunda a paso de la legión, española, no francesa jajaja.

Para cenar... un yogurcito, !ay qué harturita!

Hoy me siento muy bien, con mucha energía, muy positiva. He ido a clase de Pilates y me temblaba todo. Para bajar las escaleras de gimnasio he tenido que agarrarme al pasamanos cual ancianita. Tengo los abdominales, !ay, mare mía, ay mañana que apuritos voy a pasar!

Hoy he comido salmón hervido y unas verduras al horno y dos higos y un poco de pan.
Para la cena tenemos ensalada de brotes, piña, papalla y pollo.

Hasta mañana.
Gracias a los que me leéis.

sábado, 26 de octubre de 2013

Parece que empiezo a adelgazar 26.10.03

79.0 kg.

Bueno, bueno. No sólo estoy más delgada, sino que me siento más ligera, se han ido los gases de los últimos días.

Además estoy contenta deportivamente hablando. Está mañana he entrenado marcha (caminar-correr por campo). Han sido 10 kilómetros en 90 minutos. La semana pasada tardé 100 minutos. He corrido casi todas las cuestas abajo y digo casi todas porque algunas las he usado para ... para... para no morir, vamos. Me he sentido muy bien, las piernas han respondido durante toda la carrera y el corazón, alto de pulsaciones, no se ha descontrolado en ningún momento. Estoy contenta, voy a convertir mi cuerpo en una auténtica "máquina quemagrasa" como dice Fernando Sartorius en su libro "Tu entrenador personal". Me ha gustado mucho este libro, seguro que le cito más.

?Cómo ha sido mi día?
- 7:30 Rodaja de melón y yogurt con miel y avena. Café con una cucharada de azúcar, sin refinar, claro.
- 9:30 Dos tostadas de pan integral (sin grasa añadida) con aceite y un plátano.
-10:30 He salido ha correr
- A la mitad del camino, en una zona llamada "Cuatro Caminos", he ido a comerme unas almendras que llevaba en un plástico y al sacarlas, uy... al suelo...qué cara de tonta, sudando, temblando la musculatura, he tenido intención de cogerlas pero ?y si un perro hubiera orinado??y si alguien hubiera pisado ahí con una caca en las zapatillas? En fin, que no me he agachado, he pensado que una bajada de azúcar no me iba a dar con lo que llevaba desayunado.
- Ya en casa, con el pecho henchido de satisfacción, ?henchido? Creo que no había usado esta palabra en la vida. Bueno, ya en casa he dedicado unos minutos a los estiramientos, que si pierna para atrás, que si pierna encima del sofá, que si gemelo ... los gemelos si que se han cansado con la rutita..
- Ducha y a tomar unas almendritas, otro yogurt y agua, mucha agua. Hoy me han salido ranas.
- Comida: pollo asado con berenjena y tomate al horno. Pan, onza de chocolate y café.
- Merienda: Chirimoya (solo un poco) y otro yogurt (qué asco le voy a coger a lo yogures) con un par de nueces.
- Cena: No sé muy bien, la está preparando mi marido, creo que ensalada de frutas, piña, papaya, tomates, huvos cocidos y bonito. Supongo que caerá la onza de chocolate.

Cómo me gustaría hoy sábado tomarme un cubata, o dos. Pero ahí si que ni voy a caer, de alcohol nada de nada.

Hasta mañana.

jueves, 24 de octubre de 2013

Organizando el deporte 24.10.13

79.9 kg

Pues sí, 100 gramos más que hace dos días.
La verdad es que muy bien no lo entiendo. Ayer salí a correr por la tarde, poco, muy poco, pero corrí. Mi plan deportivo es el siguiente:

- Lunes Pilates.
- Miércoles y viernes: carrera.
- Sábado: marcha, mínimo dos horas.

¿Qué entiendo por carrera? En principio practicaré lo que se denomina "caco". CAminar - COrrer. Ayer y mañana 3+3, 3+3, 3+3. Tres minutos andando, tres corriendo... y por campo. Pienso que con mi peso el asfalto todavía no es para mis rodillas, las cuales están ya bastante doloridas. En esta fase correré con los pies bastante pegados al suelo; más que correr yo le llamaría trotar.

¿Qué entiendo por marcha? Andar a un ritmo superior a los 5km/hora y correr (quiero decir trotar) las cuestas abajo. Tampoco iré por el asfalto. A mí me viene muy bien la Casa de Campo. Es una zona de pinos y encinas que hay en Madrid muy apropiada para la ocasión.

Presento a mis zapatillas... son mágicas.
marathonia.com

¿Por qué estoy estancada? Creo que es el bendito ciclo femenimo. Hay semanas en las que mi cuerpo funciona como un reloj y otras en las que está hinchado, con gases, sin ir correctamente al baño. Estoy en esa semana; seguro. Como muchas mujeres, sobre todo a mi edad, no puedo saberlo con seguridad, tengo ovarios, pero no tengo útero; no sufro la semana de la mestruación, pero sí la de la ovulación. Al menos me he quitado una de en medio.

Como esta tarde no voy a hacer deporte, tengo que planificarla para que no me ataque la ansiedad. Hoy llegaré a casa a las seis, sólo tengo que resistir dos horas en soledad. Ya habré merendado, pero me tomaré un café nada más llegar. Acto seguido me dedicaré a la casa:
- Aspiradora: media hora (ésto también quema calorías).
- Fregar el suelo: quince minutos (ojo con la espalda, pero también es deporte)
- Pasar el polvo: quince minutos (bueno, ésto es una tendinitis en el hombro)
- Los baños: media hora (ésto sí que es odioso)
- Me voy con el perro a pasear y a buscar a mi marido.

Hasta mañana.

martes, 22 de octubre de 2013

Parece que no estoy engordando 22.10.13

79.8 kg.

Esta mañana ha sido un alivio al mirar la báscula. Viendo el aumento de 800 gramos narrados en el post del 21.10.13 quizás estuve un tanto "paranoica", quizás retuve líquidos, quizás no deba pesarme los lunes, sino los viernes...quizás... me seguiré pesando, a ésto creo que no voy a renunciar.

Ayer seguí la dieta, creo que muy bien, lo que supuso no tener hambre en ningún momento, por lo que vencí al monstruo de la ansiedad. Además tuve energía suficiente no sólo para mi primera clase de Pilates, sino para llegar al final del día con mucha actividad. Tengo que confesar que por la noche fue mi marido el que se dedicó en solitario a la cocina pues yo me quedé un poquito traspuesta en el sofá.
(es.123rf.com)

La clase de Pilates ha sido muy productiva a juzgar por la cantidad de agujetas que tengo hoy, no podía imaginar que con una hora de ejercicio se podiera generar tanto dolor al día siguiente. Mi compañera de trabajo me ha recomendado que tome algún paracetamol o similar, pero creo que es bueno sentir el resultado del esfuerzo. Hoy me noto más derecha en la silla, creo que hasta más guapa.

Y de premio, ¡ta chan, ta chan, ta chan! mi marido me ha apuntado a una carrera-marcha en diciembre¡!!!!! ¿??????? 25 km... sí, sí, veinticinco. Esta nueva vida ya no tiene marcha atrás.

Escribo la comida de ayer por si le puede ayudar a alguien.
- Desayuno: zumo de medio limón, rodaja de melón, tostada de pan integral con aceite de oliva y jamón cocido, yogurt con miel y canela y unos treinta gramos de avena. Café.
- Almuerzo: 10 almendras, 10 uvas (más o menos), un higo seco y una tarrina de queso batido 0% grasa. Café.
- Comida: un contramuslo de pollo y calabacines hervido todo en tomate; una cucharada de aceite de oliva. Pan integral.
- Merienda: un kiwi, jamón cocido y yogurt natural 0%.
- Cena: ensalada de lechuga (poca), tomate, espárragos, mejillones y un cachín de queso de cabra curado (cachín, cachín, vamos que creo que sólo llegué a olerlo). Un poco de pan, muy poco. Un chato de vino.
- Precama: onza de chocolate 70%.

Dos litros de agua.

Hasta mañana.

lunes, 21 de octubre de 2013

¿Estaré engordando? 21.10.13

78.5 kg????? el 20 de octubre, domingo.

Parece una buena noticia, pero

Lunes: 80.3 kg

¡Qué desesperación! Ya sé que no se puede uno pesar a diario, pero ¡qué desesperación!
El sábado comí durante todo el día divinamente y, como puse en el post de antes de ayer, 19.10.13, tuve un "entrenamiento" bastante bueno. Efectivamente el domingo por la mañana pesaba 300 gramos menos que el sábado.

Y ¿qué hice el domingo? pues comer no comí bien, pero hice ejercicio como si fuera el último día:
- Desayuné como siempre, pero no tomé el media mañana porque nos levantamos tarde y a las 13:00 horas estábamos comiendo después de un paseito de media hora.
- En el restaurante comimos codillo a la gallega (jamón hervido) con patatas, chorizo y grelos, y su grasilla, claro, convenientemente pringada con pan. Ensalada (lechuga, tomate, huevo, cebolla, aceitunas, bonito y queso de cabra) y unas croquetas. No hubo postre, aunque sí un orujo.
(página enciclopediadegastronomia.es)
Faltan las dos rodajas de chorizo.
- Tres horas andando; la segunda hora y media a muy buen ritmo.
- No merendé.
- Cené un yogurt con mermelada casera de arándanos y cereales integrales.

¿Ésto es para engordar 800 gramos, casi un kilo? ¿De qué sirve tanto sudar el sábado y el domingo? ¿Tan malo es el codillo? Pero si es carne hervida, ¡por Dios! si hasta el chorizo está hervido y sólo era una rodaja. Ahora que me acuerdo, también hubo medio litro de cerveza... pero sin alcohol ¿tampoco vale?

Estoy que me subo por las paredes. Hoy empiezo las clases de Pilates, supongo que me engordará el colgarme de las cintas.

Voy a enviar un grito al ciberespacio ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Ya me encuentro mejor:

A por ellos que son pocos y cobardes. (los kilos... bueno, pocos... sí pocos.)


sábado, 19 de octubre de 2013

Organizarse para adelgazar 19.10.13

79.8 kg.

!100 gramillos!

Bueno, pero estoy satisfecha... la verdad es que estoy contenta con mis cien gramillos menos. Y estoy contenta porque me funcionó el organizarme la tarde de ayer y esta mañana también está siendo productiva porque me he establecido un horario:
-7:30 levantarse
-8:00 pasear con el perro.
-8:30 desayunar.
-9:00 andar a buen ritmo durante dos horas.
-11:00 estiramientos y ducharse.
-11:30 hacer la comida.
-12:30 almorzar y escribir el post.
-13:30 tender la lavadora e irme a pasear con el perro.
-14:00 ordenar debajo del fregadero de la cocina.
-14:30 comer.
-15:00 descansar
-16:00 ir a la compra al centro comercial y decidir con mi marido qué hacer durante la tarde.

Parece exagerado, pero me funciona, tengo un horario y lo cumplo. Primero le he dedicado un tiempo a pensar sobre qué hacer primero, qué necesitaba hacer en la casa, si tenía que salir a algún recado, qué ejercicio me vendría bien... y luego he confiado en el horario que me he marcado.

Está mañana, al levantarme y decirle a mi marido que sólo había adelgazado cien gramos, me ha dicho: "no pain, no gain". Me he quedado un poco perpleja, !qué falta de consideración! Pero es que lleva razón, ésto no va ser un camino de rosas. Por eso, en las dos horas de marcha de esta mañana me he esforzado mucho, he sudado y sufrido en las cuestas y no he ido por los caminos, sino campo a través. Tengo la televisión apagada, para no sentarme a verla y estoy bebiendo agua para evitar el hambre.

Está vez sí que sí.

Hasta mañana.

viernes, 18 de octubre de 2013

No consigo adelgazar 18.10.13

79.9kg

He corregido el post del 10 de octubre. En el peso ponía 87.3, ¡Nooooooooooooo! es 80.3kg. ¿Significa ésto que estoy adelgazando? Pues no. Fluctuar de los 80.3 a los 79.9 es lo normal de cualquier persona; cualquier semana se puede variar medio kilo arriba o abajo.

¿Estoy desanimada? Pues mucho, la verdad. Creí que iba a ser más sencillo, creí que había empezado algo nuevo que implicaba adelgazar, creí que tener un sitio donde expresarme impediría el abandono. Pero me he abandonado, me he perdido, no sé dónde, pero me he perdido. Podría decir que todo se precipitó con las vacaciones, pero días antes de comenzarlas ya empezaba a no adelgazar e incluso a pesar algunos cientos de gramos más.

El lunes empiezo a asistir a clases de Pilates, éste se llama Pilates aero. Seremos ocho personas en clase y la profesora... debe tener unos 55 años, qué cuerpo, qué cutis. Me impresionó. Espero que me sirva para retomar la energía con la que empecé. ¡Dios mío! si es que peso lo mismo que hace dos meses. Dos meses ¿sólo para conseguir no engordar? No es que vea lejos la 36, es que no veo cerca ni la 40.
(fotografía: amadarosas.blogspot.com)

Hoy tengo toda la tarde libre y la miro con recelo: ¿Conseguiré no tumbarme en el sofá? ¿Tendré que ponerle un candado a la nevera? Parece fuerte, pero "tengo miedo". Miedo a mí misma, a volver a no conseguirlo, a convencerme de que nunca lo conseguiré. Miedo a que todo siga igual, a que nunca tenga que renovar el armario. Pero no se trata sólo de no comer, hay que hacer ejercicio. Ayer pensé en volver andando desde el trabajo, pero me subí al metro con el pretexto de ordenar asuntos en casa. Ni andé ni ordené pero, por supuesto, me tumbé y comí.

Creo que el problema está en que al mediodía, durante la comida, como poco y llego a la merienda con auténtica desesperación. Intentaré comer más.

Quiero cerrar este post con alegría. No me será fácil, pero voy a planificarme la tarde, voy a establecer recursos ya que la fuerza de voluntad no existe:

- Saldré de trabajar a las 15:30h.
- Llegaré a casa a las 16:30 y pasearé durante media hora con mi perro.
- 17:00h. Merienda: dos higos, tostada de pan con aceite y jamón y café.
- 17:30h. Abdominales y otros ejercicios.
- 18:30h. Fregar platos.
- 19:00h. Ir al mercado.
- 19:30h. Ordenar una estantería pendiente desde no se sabe cuándo.
- 20:00h. Mi marido está en casa, ya no hay peligro.

Seguiré contando.

jueves, 10 de octubre de 2013

Adelgazar tras el verano y el gimnasio 10.10.13


80.3 kg.
Bueno, a ver si retomamos el camino. Intentaré no pesarme todos los días, pero va a ser extremadamente difícil. Estoy convencida prácticamente de que me veré a diario encima del aparatito.

Hoy he pensado en apuntarme a un gimnasio. La palabra "apuntarse" ya es indicativa de la poca fe que se tiene en la continuidad de la actividad. Claro que si dicha continuidad depende de la fe... imposible, pero tampoco puede depender de la fuerza de voluntad. Tengo que encontrar recursos que me amarren al deporte.

Empezaré de otra forma:

Hoy he pensado en que una forma eficaz de hacer deporte es en un gimnasio. Así que he mirado anuncios y me he pasado por uno de ellos ¡Qué bien! 20 euros al mes. Puedes estar todas las horas que quieras y además participar en clases colectivas: spinning, pilates, pilates con máquinas, pilates con gomas, pilates matwork, pilates rehabilitación kinésica, pilates terapeútico, yogilates, cardiopilates, aquapilates ¿???? No sé, no sé.
http://es.123rf.com/photo

Bueno, pues resulta que no son 20 euros, que para eso hay que pagar 6 meses por adelantado, la taquilla, la llave, el candado, la toalla... espera, espera ¿no puedo ir pagando mes a mes? -Entonces serían 50 euros, más la taquilla, la llave, el candado, la toalla... y no le tiene cuenta. Además, justo hoy y a esta hora, si se apunta le puedo regalar la taquilla, la llave y el candado; la toalla no. Pues... no sé ¿puedo ver las instalaciones? -Sí, claro le acompaño. La sala de musculación, la sala de pesas, la sala de pilates, spinning y (no recuerdo los nombres). Perdón ¿hay algún monitor para que me indique cómo usar los "aparatos"? -Viene todos los días de diez a dos y de seis a nueve. Yo vendría de dos a cuatro. -Pues no estaría, lo siento. Y, entonces, lo vi claro, había bastantes personas en las bicicletas, elípticas y similares (en la de subir escalones no había nadie), todas gordas, sudando... tampoco mucho. Todas al mismo ritmo de la música infernal. En las máquinas de hacer pesas había gente sentada chateando y en la zona del peso libre, zona chiquitita, había sólo hombres que no sudaban. Es un club social donde estar, cuando no sabes a donde ir, pues vas al gimnasio, cuando no tienes con quien estar, pues vas al gimnasio. ¿Haces algo? Sí, pero, ¿por qué no están ateléticos? Si estoy gorda y voy al gimnasio, ¿no adelgazaré?

¡Hala! Pues ya no voy.

Hasta mañana.

martes, 8 de octubre de 2013

Y continuamos tras las vacaciones 8.10.13


80.7 kg.

Primer día después de las vacaciones.
No he bajado ni 100 gramos, pero se ha detenido la debacle.

A ver si varío el desayuno porque estoy harto cansada de la misma fruta: melón; la misma tostada con aceite y jamón y el mismo yogurt con piñones y avena. Claro que también quisiera variar el media mañana y la comida, esos frutos secos y yogur del almuerzo y esas verduras al vapor con legumbres o pasta de las 13:30 horas. Hoy con los macarrones había una lata de bonito ¡qué ilusión!

Las cenas, aunque sosas, sosas, sosas, tienen otra variación. Hoy ha sido el pescado hervido con una patata hervida y mis judías verdes, por supuesto, hervidas.

Menos mal que el aceite, crudito, no faltaba más, consigue que la necesidad de grasa se aplaque.
Lo bueno de todo esto es que adelgazaré o al menos así lo veía la enfermera a la cual he abandonado "inmisericorde". Volveré a ella, es que esta semana estoy liadísima por la tarde.

Hoy he conseguido 45 minutos para andar en la "zona quemagrasa", no sé muy bien cuál es esa velocidad, pero creo que la he mantenido.

Mañana Dios y la báscula dirán.

lunes, 7 de octubre de 2013

Adelgazar y las vacaciones 7.10.13

He vuelto de las vacaciones. Pues sí, con dos kilos más, pero aquí estoy. Hoy por la mañana pesaba 80.7 kg. !Dios mío! Son un par de ellos más, e incluso llegué a tener tres menos en algún día.

Pero no sé qué me pasa, estoy ilusionada, muy ilusionada, tengo trabajo, un trabajo que me gusta y que me da tiempo para hacer deporte y dedicarme a mí. Así que, volvemos a la carga, el enemigo es débil, se acobarda frente al ejercicio físico y la buena comida y se repliega ante la ilusión.

He desayunado correctamente, mi buen media mañana, mi comida y mi merienda y la cena ligerita, una sopa con caldo de verduras y la proteína de dos huevos revueltos. Eso sí, antes de acostarme mi onzita de chocolate. Un paseo antes de irse a la cama y nada de ver la television; quizás lea el capítulo de una novela.

Esta semana no puedo hacer deporte porque tengo las tardes ocupadas pero llevaré una dieta magnífica.

Hasta mañana.

sábado, 21 de septiembre de 2013

La dieta y las vacaciones. 21.9.13

79.1 kg.

Pues un poco desmoralizador sí que es. Llevo una semana de vacaciones. He engordado desde los 78.4 kg. que llegué a ver un día. Creo que no puedo considerarlo así, puesto que el peso no estaba consolidado. Lo que sí que parece es que, aunque no lo estoy haciendo bien durante estas vacaciones, no vuelvo a los ochenta y pico kilos. Es como si, lo que se hubiera consolidado, fuera el 9 de los 79 kilos. Cuando hace unos años adelgacé 10 kilos, no podía consolidar más de un kilo al mes. Me es frustrante, pero la verdad es que nunca volví a cogerlos.

A veces, cuando veo a la gente comer en los restaurantes, a diario, los menús del mediodía, no consigo comprender como no terminan explotando. Puede ser que tengan sobrepeso, pero, gordos no están. A mis compañeras de trabajo les sucede igual que a mí, tienen que comer muy poco para no engordar, a la que se pasan con cualquier cosa, ya lo notan al día siguiente. ?Qué hacemos mal? La gente que está delgada, ?es simplemente porque comen muy poco. Si un día comen más al mediodía por compromiso, ?luego no cenan, ayunan al día siguiente? Me temo que sí.

Y ?cómo se sobrevive a las vacaciones? Parece obligado el salir a comer o a cenar a algún restaurante. ?Qué vas a comer, brócoli con pollo hervido y aceite crudo por encima? Un día he comido costillas de cerdo a la brasa con ensalada. No hubo ni postre. Otro día comimos pizza. !Por Dios! la masa la hicimos nosotros con harina sin refinar, la salsa de tomate era casera y, evidentemente, no tenía ni una sola grasa saturada. Otro día he comido arroz caldoso y pollo asado. Todos estos platos estaban en la dieta de la enfermera, pollo con arroz, cerdo con ensalada, bueno, el queso de la pizza, no. En fin, supongo que las cantidades son las inadecuadas; la verdad es que no podía comer cinco veces al día y eso es porque estaba comiendo demasiado.

Y ejercicio, pues nada de nada. !Ay!

A pesar de estar de vacaciones, seguiré escribiendo.

Hasta mañana.

sábado, 14 de septiembre de 2013

?La dieta no funciona? 14.9.13

78.7 kg.
!Ayyyyyy!
!Jooopelines!

Ayer no escribí, fueron 100 gramos más, y hoy 200 gramos. Total, 300 gramos más que el jueves. !Qué obsesión, no? Pues sí, un poco.

?Qué estoy haciendo mal?
- En principio parece que todo funcionaba bien, pero he cambiado el yogurt de media mañana, del almuerzo, por un cachito de queso de cabra. Y digo cachito porque cachito ha sido los dos días. Es verdad que en el yogurt pone 48 calorías y en el queso 80. Pero, !por Dios bendito!
- En fin, he vuelto a introducir las cucharadas de azúcar en mis tres cafés diarios. 16 calorías por 3, igual a 48 calorías.
- Tanto el jueves como el viernes, en la merienda me entró un poquito de ansia, no era ansia viva porque pude contenerme, pero ansia fue. A mi cachito de pan, mi fruta y mi loncha de jamón cocido o ibérico le sumé otro trocito de queso fresco de cabra. Como es fresco no serán las 80 calorías del de por la mañana, pero las 60 no se las quita nadie.
- El jueves fueron dos vasos de vino a diferencia de otras noches que sólo es uno. De todas formas, los vasos de vino de mi casa son culines (véase el tamaño de un culín asturiano).
- El jueves no fue una onza de chocolate, sino dos antes de acostarme. Cada onza son 50 calorías.
- No he andado nada más que de casa al metro y del metro al trabajo.

Pues parece que los 300 gramos van a salir de algún sitio. "Mea culpa." Bueno, de culpa nada de nada. Yo ya he aprendido que no hay que sentirse culpable; el problema es que no tengo recursos y tengo que buscarlos como puse en el post del día 3 de septiembre. ? Qué ha pasado esta semana? Pues que no los he usado:
- No me organicé las tareas de por la tarde.
- Compré quesos y no debí hacerlo.

Fundamentalmente, creo que estaba agobiada porque no sabía lo que iba a hacer durante unos días que tengo de vacaciones. Cualquier tontería es buena para encontrar la escusa.

Ya contaré como consigo contenerme durante las vacaciones. ?No voy a tomarme una copa? ?Una barabacoa? !Pues no que hay gente que te dice que la barbacoa sea de verduras! ?Y el chorizo, y las chuletillas de cordero? Bueno, yo creo que lo importante es que haga deporte, que tenga actividad física y que las raciones sean moderadas.

Prometo seguir escribiendo.

Hasta mañana.

jueves, 12 de septiembre de 2013

La dieta y el dinero 12.9.13

78.4 kg. ¿Será verdad que estoy bajando de peso?

Tengo que tener mucho cuidado el fin de semana.

Esta mañana, al mirar el peso en la báscula pensaba en el dineral que me ha costado producir y mantener tanta grasa; hay que comer mucho y mal, es muy caro comer mal.

Desde el carrito del supermercado puede parecer más barata la comida precocinada que la fresca. ¡Hay que ver la cantidad de productos congelados que hay por un euro! Y no sólo raciones más o menos individuales; ayer llegué a ver una pizza familiar. También nos parece que todos estos productos tienen mejor sabor que el que nosotros sabríamos darle cocinando. No es verdad, es que nos hemos acostumbrado a ellos y olvidado los tradicionales. Además, no tenemos porqué cocinar recetas complicadas; si nos gustan podemos dejarlas para los días de fiesta, nunca a diario.

Hemos acostumbrado a nuestros hijos a comer diariamente como en un restaurante. Las personas con mucho dinero no hacen eso. De hecho la obesidad es, en general y hoy en día, patrimonio de las clases menos favorecidas. Antes eran las personas adineradas las que padecían de obesidad, de gota o de colesterol. Tenían acceso a toda la comida que quisieran, carnes rojas y quesos a diario, marisco, bollería. Los pobres comían de cuchara, con poca carne y menos pescado, pero con patatas, frutos secos y de los bosques, leche de cabra o de oveja, legumbres y cereales: guisos, caldos, gachas, gazpachos... Eso sí, la fruta fresca les escaseaba, aunque sólo en las ciudades porque en el campo sí se consumía. Ahora la ciencia nos enseña a comer y son las personas adineradas las que más facilmente acceden al saber (a pesar de toda la información que hay) y han aprendido a comer. Los pobres nos hemos empeñado en comer mucho. Y, a pesar de tener dinero suficiente para comprar comida de calidad, lo que queremos es comprar mucho por poco dinero. Yo seguiré con mi cuchara en el convencimiento de que adelgazar es barato.

Mi recuerdo para quien en esta época de crisis económica no tiene dinero para la comida más básica y han de conformarse con lo que se les da. Demos a los bancos de alimento sólo comida de calidad, con todos sus nutrientes, con vitaminas. Que ser pobre no implique alimentarse con comida basura. Muchísimos besos.



La fotografía es de la página: http://eusebiofelipe.com

Hasta mañana.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Estar delgados y nuestra salud 11.9.13

78.7 kg.

Estoy supercontenta. Me he subido a la báscula un tanto desanimada, pero al mirarla... 200 gramos menos. Sólo llevo 1 kilo y 600 gramos, pero ésto es imparable.

Voy a contar algunas cuestiones de salud por las que hay que estar delgados.

1- Hace unos meses me hicieron una ecografía. Yo tenía geses, muchos gases, de esos que se instalan debajo de las costillas muy lejos de cualquier sitio de salida. No les di importancia, gases eran, pero iban y venían mensualmente, así que, por si acaso fui al médico, quien diagnosticó: gases. Pero, como seguían martirizando mi costado, la doctora decidió hacerme una ecografía.
Habían llevado un aparato de esos al ambulatorio de atención primaria y la médica acababa de hacer un curso de una semana, por lo que decidió practicar conmigo. Yo, aunque me daba cuenta de mi faceta de conejillo, no me importó, encantada de colaborar con el aprendizaje de nuestros médicos. Y allí me encontré, venga beber y beber agua, cuando aparecieron tres dcotoras: yo era el gran conejillo. No me ecografiaron la zona de los gases, me ecografiaron entera: los riñones, la vesícula, el bazo, los ovarios... y ... el páncreas; no el páncreas no pudieron. ¿Por qué? porque estoy gorda.
La ecografía es un sistema de fotografía mediante el sonido, la máquina lanza sonidos y, según reboten en un sitio o en otro, se forma la imagen, como el sónar de un submarino. Pero los sonidos viajan a una profundidad, a equis centímetros, parece ser que hasta un máximo de 20 cm, no más. Si estás delgada se pueden ver muy bien tus vísceras, si estas gorda no se ven. Para poder ver uno de los riñones ya tuvieron que meter la cámara entre las carnes haciéndome bastante daño, pero el páncreas... ese no hubo manera: "toma aire".- me decían mientras intentaban aplastar la camarita de las narices.
"El otro día vino una chica a la que se le veía todo perfectamente, estaba tan delgadita".
"¡Ah! ¿qué estoy gorda?".
"No, mujer, no, es que el pancreas es difícil."
¿Qué iban a decir? Tampoco es que ellas fueran sirenitas. Pero sí, estoy gorda y eso implica incluso problemas para diagnosticar enfermedades.

2- Hace unos años me practicaron una histeroctomía (extirpación del útero). Por asuntos que no vienen al caso, en plena camilla, a la entrada del quirófano, el cirujano dijo: "a ver si encuentro el útero entre tanta grasa."

Esto es una lucha contra una enfermedad, no es una problema estético, aunque a veces nos lo parezca, es la lucha contra una plaga que se ha hecho fuerte en nuestra sociedad y a la que vamos a vencer.

Aquí dejo la rueda que ayer comentaba para saber cuál es el peso correcto y el perímetro de nuestra cintura.

Hasta mañana.

martes, 10 de septiembre de 2013

Estoy adelgazando 10.9.13

78.9 kg. Super bieeeeeeeeeeeen!!!!!!!

Ayer no hice deporte, pero estoy bastante activa.

- Desayuno: fruta, tostada con aceite y jamón y yogurt con miel, canela, frambuesas y avena.
- Almuerzo: frutos secos y yogurt.
- Comida: pasta, verduras, surimi (error, es comida precocinada con conservantes y, por supuesto, sal refinada) y ciruela.
- Merienda: papaya, jamón cocido y pan.
- Cena: carne de ternera cocida, patata, zanahoria y sandía.
- Precama: chocolate negro sin harinas.

Hoy iba en el metro camino del trabajo. Había siete personas alrededor mío. ¡Tan sólo una estaba delgada! Luego entró un hombre que, en principio, sí lo estaba; bueno, la cintura no se veía bajo un flotadorcillo. No obstante, en nuestra sociedad diríamos que está bien, que no tiene que perder peso. Pero no tenía ningún tipo de musculación, sus brazos eran brazos porque salían del cuello, pero no porque tuvieran forma de brazo. Así que, supongo que, aunque no lo pareciera, su índice de grasa es posible que fuera bastante elevado. ¡Resulta que no es suficiente con estar delgada, también hay que tener una adecuada proporción de grasa y músculo! ¡Ay, Dios mío!


El viernes, el médico me dio una rueda de cartón con unas graduaciones para que comprobara cuál sería mi peso ideal. Esta rueda no sólo establece la relación correcta entre altura y peso, sino que relaciona el sexo con el perímetro de la cintura, indicando el riesgo de diabetes, de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. Hay personas de peso más que adecuado pero que lo tienen todo en el vientre por lo que tienen más riesgo de enfermedad que otras de peso superior. Estas personas están delgadas, pero su alimentación es incorrecta.

La graduación atraviesa el infrapeso, normopeso, sobrepero I, sobrepeso II, obesidad I, obesidad II y obesidad mórbida y obesidad extrema. Hoy, con mis 79 kilos, estoy en la obesidad I; con un kilo menos llegaré al sobrepeso II. Es un buen comienzo.

La graduación relacionada con el perímetro de la cintura pasa por normal, valores de riesgo y riesgo elevado. Yo tengo 100 cm (39 pulgadas) de cintura, por lo que me encuentro en riesgo elevado. Para entrar en valores de riesgo debería perder 10 cm (4 pulgadas) de cintura. La verdad es que desmoraliza un poco, pero es la realidad, así que tendré que esforzarme.

Buenas noches. Hasta mañana.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La dieta y el fin de semana 9.9.13

79.4 kg.

Pues ha concluido una semana desde el zafarrancho gastronómico. Desde el lunes pasado he perdido 900 gramos. ¿Parece poco? Yo creo que no. Si multiplicamos esta cifra por cuatro semanas nos da la bonita cifra de 3 kilos y 600 gramos. En 6 meses serían 21 kilos. Visto así hasta parece demasiado rápido. Pero la realidad es que no siempre será tan bonito.

Ayer domingo no escribí, pero tengo que contaros que pesaba 72.3 kg; 100 gramos más que el sábado, y hoy 100 gramos más que ayer domingo. ¿Por qué?

- El sábado estaba muy ilusionada después de la caminata de dos horas por el campo. Pero para comer tomé una especie de pechuga de pollo cocida que sólo hay que calentarla en la sartén. ¿Pollo? Yo no reconocí el pollo. No obstante, podría parecer que seguía las instrucciones de la enfermera en relación a las proporciones de proteínas, hidratos y grasas, pero la proteína que comí era un plato precocinado. Me decía la enfermera que nada de conservas o precocinados que no fueran al natural porque los conservantes y colorantes impiden la buena digestión y por tanto impiden adelgazar. Pues la etiqueta estaba sobradita de E no sé cuánto, E no sé qué más...
- Por la tarde merendé una cerveza y unas 10 aceitunas con su salmuera saladita. Si no es que tenga calorías la sal, pero retener líquido debe dar miedo verlo.
- Antes de acostarme me obsequié con un combinado: ginegbra con Coca-cola. La cola es zero, pero, ya ves tú, el lingotazo de gin, no quiero ni saber cuántas calorías tendría.

Ayer todo fue bastante bien hasta la comida que, no siendo mala, fue excesiva. Comí en un restaurante una sopa de verduras (bien, verduras hervidas, muy diurético), codillo asado (aquí la cosa tambaleó un poco, intenté comer sólo la parte magra, pero grasa, tiene grasa), flan casero de huevo y pan. Para terminar nos fuimos a tomar café a una pastelería de la calle Bailén, al horno de San Onofre, es una pastelería artesanal de toda la vida. Tomamos café, con su correspondiente azucarillo y medio frisuelo relleno con crema pastelera. Sí, creo que fue todo un tanto excesivo. Estuvimos paseando cerca de una hora por Las Vistillas y por el Madrid Río.

Evidentemente, la intención era no cenar, pero algo hubo que ingerir. A media tarde fue una tónica (72 calorías, tampoco es que vaya descalzo el refresco) y un yogurt con una cucharada de mermelada, eso sí, casera y sin azúcares refinados.

Esta semana otro kilito fuera.

sábado, 7 de septiembre de 2013

La dieta funciona. 7.9.13

79.2kg.

Ayer no escribí, el trabajo me lo impidió. Pero hoy estoy super contenta. Ayer por la mañana pesaba 79.4 y hoy, por fin otra vez, he vuelto a alcanzar el peso del sábado pasado antes de la hecatombe.

Está mañana he salido a andar 12 kilómetros (7.45 millas) por caminos de monte bajo. No es lo mismo, parece ser, andar por asfalto, por hormigón, que por el suelo irregular de las veredas. Han sido dos horas andando a buen ritmo y con una considerable sudorina (palabra inventada que parece ser más fina que la palabra sudor).

Y, cuando he llegado a casa, ta chan, ta chan, ta chan... no lo he podido evitar. Ya sé que después del ejercicio, y más si se ha sudado, el peso no es real, que la pérdida de peso es por la pérdida de líquidos, que en cuanto bebas vuelves a tener el mismo peso y !ay! del que no beba.

!QUÉ YA LO SÈ!

Pero, ?quién se resiste a la posibilidad de ver el 8 de la cifra 78? Pues, yo no. Y, efectivamente : 78.5kg.

Sí, he dado un grito de satisfacción; no ha sido evitable. Luego he comido sandía, mucha, pero mucha, mucha.

A otra cosa. Ayer fui al médico y a la enfermera como ya os dije. La doctora miró los análisis de sangre que tenía de hace unos meses y me recomendó que no hiciera ninguna dieta fuera de las recomendaciones que me diera más tarde la enfermera, que si adelgazaba con dietas tipo disociadas o hiperproteicas o de basadas en un sólo alimento, que tendría problemas en el hígado o en los riñones. No se preocupe.- Le dije yo. Si voy ahora a hablar con la enfermera. Supongo que los médicos siempre tienen mucho miedo de que, lo que arreglemos adelgazando, lo estropeemos por el cómo adelgazar.

Pues me quedé muy satisfecha por lo que estuvimos hablando la enfermera y yo. Básicamente vimos que comía bastante bien y que lo que tenía era un problema de ansiedad. Por una parte me alegró saber que la manera en que me enfrento a la comida es correcta, que los porcentajes de hidratos de carbono, proteínas y grasa de cada toma son los adecuados.

Respecto al tema del azúcar me hizo ver que tomaba demasiada, ya que tomo tres cafés diarios y dos lácteos, lo que lejos de significar 5 cucharadas de azúcar, suponen 7 u 8 seguro. En el lácteo de por la mañana tomo miel y también me recomendó prescindir de ella; de momento mantendré la miel de por la mañana, aunque en menor cantidad. El resto del azúcar será convenientemente abandonada.

Me habló de las conservas, que solo las tomara si eran naturales pues los conservantes y colorantes impiden adelgazar. Así que mantendré el bonito de lata al natural y desecharé los espárragos. En mi casa no se toma ningún otro alimento en conserva o precocinado.

Respecto a la ansiedad de mis tardes me aconsejó que buscará una obligación, quizás un gimnasio o pasear con amigas o cualquier actividad física. De una u otra el deporte no sólo ayuda adelgazar, sino que calmará la ansiedad. Voy a buscar un gimnasio, sí.

Hemos quedado en vernos para controlar el peso, y comentar como me ha ido con la con la comida, cada 15 días.

Hasta mañana.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mis técnicas culinarias ( II ) 5.9.13

79.6 Kg.

Sí, sí, no me he equivocado y he puesto el peso de ayer, es que peso exáctamente lo mismo. Cuando me he ido a pesar me he puesto las manos a modo de jarra y he pensado he adelgazado seguro, tengo menos cintura. ¡Cuánta ilusión! Bueno, lo importante es continuar sin fiascos tipo el fin de semana pasado. Ayer intenté hacer deporte, pero no podía ni con mi alma. Es que estoy en una edad muy mala y llevo unos días con unos sofocos... Las mujeres que estén pasando por lo mismo me comprenderán. A ver si me entero bien de qué alimentos aumentan el nivel de estrógenos y, por lo tanto, alivian estos calores. De momento conozco el apio y lo rábanos o rabanitos. Los introduciré en mi dieta. Hoy haré deporte, pase lo que pase.

Continúo con mi forma de cocinar que inicié en el post de ayer "Mis técnicas culinarias ( I ) 4.9.13". Ayer hablaba del desayuno, hoy hablaré de la comida o la cena.

Mi objetivo es dedicarle el menos tiempo posible a cocinar; nunca más de media hora al día (incluso nada algunos otros), excepto que tenga una reunión de amigos o celebremos algo especial en casa, en cuyo caso, cocino platos más complicados por eso, porque es un día de fiesta. Además, entiendo que mientras menos elaboración tiene la comida, más fácil es la digestión y lo importante es que todo sea muy diurético, que no se almacene nada en las cartucheras. Pero... a otras personas no se les almacena nada, pero a mí... parece que se me almacena hasta el apio ese.

Las ensaladas son rápidas y manchan poco. Lechugas, tomates, cebolla, ajo, frutas, pasas, espárragos (de lata, claro), semillas, repollo, pimiento, lombarda, remolacha, zanahoria, apio (estas verduras se comen crudas perfectamente), bonito, surimi, jamón... y cualquier cosa que haya sobrado de otro día. Si la ensalada se hace en plato grande, la pareja puede comer en el mismo plato y si se hace en un bol, pues se sirve en platos de plástico; el caso es no fregar. Si este plato es una cena, pues ya no hay que comer más. Si es una comida, pues nos faltan los hidratos, o bien comemos pan o bien comemos pasta o legumbres... en la misma ensalada, por supuesto.

Cocinar la pasta. No mancha nada porque no le echo aceite al agua de cocer. ¿Que se quedan pegados? Yo creo que no se quedan. Cuando se quedan fríos sí que se pegan, pero es en ese momento cuando les echamos el aceite. De esta manera el aceite, al no calentarse, no ha sufrido ninguna transformación y seguro que es más digestivo. A mi lo que me importa es que no me siente mal la comida nunca. ¿Y el cazo de cocer? No necesita ni agua caliente para limpiarlo porque no tiene grasa.

La legumbre. Bueno, aquí me sobro. Los garbanzos o judías las meto en un saquito para que no se mezclen con las verduras y poderlas separar mejor. En la misma perola introduzco patatas, verduras y bastante agua, pechuga de pollo entera o, algunas veces, costillas. De esta forma tengo caldo para sopa, legumbre con verduras, patatas con verduras, carne con verdura. Es decir, tardo lo que tardo en pelar o trocear ciertos productos, pero luego se hace solo y a fuego lento, por lo que el gasto de luz, además, es muy escaso. Eso sí, estamos tres días comiendo y cenando con el mismo sabor.

El pescado en mi casa se hierve, nada de plancha, ni mucho menos frito. Por ejemplo: el salmón cocido está riquísimo. Tarda menos que a la plancha, no pone la cocina perdida de grasa, ni siquiera hay que encender la campana extractora porque no huele; todo son ventajas.

Lo que quiero decir es que yo también he puesto pegas a no tener tiempo para comer de forma saludable, a comer cualquier cosa a media mañana porque qué me voy a llevar al trabajo. También he comido lo que sea porque no había nada en casa hecho. He aprendido que la alimentación es muy importante para mi salud. Igual que nunca tomaría veneno tampoco puedo ingerir lo primero que encuentre. Merece la pene sentarse cada dos otres días a planificar nuestros menús.

Hasta mañana.

Se me olvidaba, mañana voy al médico a contarle que intento adelgazar a ver qué me dice.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Mis técnicas culinarias ( I ) 4.9.13

79.6 kg.

Bueno, parece que vuelvo al buen camino. Esta mañana estaba nerviosa antes de pesarme. Ayer me porté muy bien, no sólo comí moderadamente, sino que estuve activa hasta la hora de irse a la cama. Aunque, supongo que, una media hora antes de acostarse, deberíamos estar relajados, charlando, sin trabajar, ni en casa, ni en el ordenador, ni tan siquiera leer un libro.

Cuando nos enfrentamos a adelgazar empezamos a informarnos de las posibles dietas y todas ellas nos bombardean con recetas de cocina saludables. No es que sean complicadas, cualquiera puede hacerlas, incluso aunque nunca haya cocinado. Pero la mayoría de las personas tienen la sensación de que no tienen tiempo para elaborar esos platos. La necesidad de la comida precocinada, los fritos, sandwiches, hamburguesas, snacks... se ve como inevitable cuando uno trabaja durante todo el día. Si a eso le sumamos obligaciones familiares la conversación siempre es la misma: "Es que yo no tengo tiempo para cocinar."

Supongo que la mayoría de las dietas, y de nuestra vida normal, son hiperproteicas, en detrimento de los hidratos de carbono, por lo que hay mucha plancha y poca cacerola. Yo he optado en mi vida por la comida cruda y por la cacerola, independientemente de que esté adelgazando o no. Yo creo que es más sano, y más rápido y se mancha todo mucho menos, y se gasta menos agua caliente y jabón para fregar... ¡Todo son ventajas!

Voy a empezar poniendo un ejemplo con el desayuno. Mañana hablaré de la comida y la cena tal y como las cocinamos en casa.

Le dedico tiempo a desayunar, es cuestión de levantarse antes, pero, aunque me levantara más tarde, podría ir comiendo en el metro o incluso al llegar al trabajo. De todas formas, creo que forma parte del cambio de hábitos el desayuno completo:
- Fruta. Se va pelando conforme se va comiendo. No necesita preparación.
- Tostada de pan con aceite y jamón serrano, cocido, salmón, queso fresco... Las tostadas pueden estar cortadas, porque en algún momento del día cortaremos pan y aprovecharemos para cortar un poco más y guardarlo. No tiene porqué estar supertierno.
- Yogurt con cereales, piñones, frambuesas y miel y canela. Hay que abrir el yogur, volcarlo en un tazón y echar los ingredientes (ya sé que son muchos, podrían ser menos), pero preparación, preparación de cocinar no parece que tenga.
- Café. Esto sí necesita algo de tiempo, sin embargo es lo único de lo que no prescindimos.
- Tabaco. Bueno, ésto es que hay que irlo dejando. Pero sé que muchas personas no perdonan estos cinco minutos. Si se los dedicáramos a la tostada...

Ahora voy a hacer el simulacro de alguien que no tiene nada de tiempo:
- Fruta. Mientras bajo al coche, voy al metro o al autobús, puedo ir comiéndome una manzana o cualquier otra fruta que pueda comer con piel.
- Pan. Podemos comer el pan sin tostar (Aunque, ¡está tan rico tostadito!) y sin el aceite. ¡Qué le vamos a hacer! Incluso podemos tener jamón o queso en tacos y envueltos para que no manchen e ir comiéndolos camino del trabajo. (Los venden en todas partes).
- Yogurt, cereales. Bueno, comeré más pan, hay que tomar 40 gramos de cereales sólo por la mañana e introduciré el queso. O no me comeré el yogurt, ya tomaré los lácteos, si es que los considero imprescindibles, a otra hora del día.
- Y, como no hemos tomado la grasa del aceite, pues podemos comer frutos secos. Se llevan en el bolsillo y no manchan. Hay que consumirlos crudos, sin sal y sin tostar con aceites de dudosa procedencia. Se compran sin cáscara y, si tienen piel, pues se la come una, que seguro que tiene alimento.

Y lo que siempre tendremos es el turrón, los mantecados, los polvorones, los almendrucos, sólo hay que comprarlos ecológicos y con azúcar no refinada. Siempre he pensado que las comidas tradicionales son las más saludables, sólo tenemos que conseguir no adulterarlas y comerlas en pequeñas proporciones. ¿Son más caros? Pues sí, pero es que no hay que comer tanto. Cuando vaya llegando la Navidad pienso desayunar fruta, jamón, yogurt y TURRÓN. Almendra, piñones, miel, huevo, aceite, manteca... ¡Uhmm! ¡Cuánta energía tendré durante toda el día¡ ¡Se me activará el metabolismo basal y podré quemar muchas calorías! Lo tengo decidido, voy a adelgazar a base de nuestra comida tradicional.


Fotografía de http://revistagastronomo.blogspot.com.es/

Hasta mañana.