sábado, 30 de noviembre de 2013

La báscula, el 7 y la agenda 30.11.13

Este post empieza a escribirse un día antes de una marcha de 25 km. y dos días después de una recaída en mis atracones de comida.

77.9 kg

Al subirme esta mañana a la báscula me he puesto muy contenta, incluso le he hecho a mi marido correr a por el teléfono para hacer una foto. !Querido señor siete, no sabe usted cuánto tiempo hacía que le esperaba! Bienvenido, es usted tan, tan... esbelto. Me he bajado y he vuelto a pesarme para comprobar que era verdad, pero luego he decido no estar tan eufórica. El recuerdo del atracón de antes de ayer me ha hecho recelar de lo conseguido.

Hoy, sábado por la mañana, estoy sola en casa. Nunca ha habido peligro de ataque a la nevera por la mañana, sólo por tarde, pero hoy tengo cierto susto. He desyunado igual que cada día, pero al tomar el café, he sentido un no sé qué. Entonces he empezado a pensar en el porqué llevaba tanto tiempo sin recaer y me acordé otra vez de mis recursos, recursos ante la falta de fuerza de voluntad, recursos ante los engaños de la mente.

Mi principal recurso es la "disciplina de agenda". En el trabajo siempre he obedecido a la agenda, jamás improviso. Soy fans (no tengo claro cuál es el singular) de las reuniones a primera hora de la mañana o de los lunes. Creo que, serenamente, cada persona o cada equipo de trabajo, debe analizar las tareas que se tienen y las prioridades y, acto seguido, decidir cuánto tiempo debe de ocupar cada asunto. Como ya le hemos dedicado una hora o lo que sea a ordenar la agenda, luego ya no se piensa, se obedece a la agenda, porque el tiempo que hay que dedicar a cada asunto ya se ha valorado por las personas del equipo. Si una reunión debe terminar a las 12, termina a las 12, porque hay que dedicarse a redactar el informe de otra cosa. Si hay algo que tenga que alterar la agenda se valorará y se revisará de nuevo la agenda para reprogramarla. Pero se la obedece. No espero que se esté o no de acuerdo con esta idea, sólo trató de explicar lo que es el concepto para mí para poder entender como lo he trasladado al asunto de las comidas.

Así que, cuando me he asustado con el café en la mano, me he tirado al papel y al bolígrafo y he redactado mis tareas a realizar durante la mañana hasta que vuelva mi marido. Me he relajado y aquí estoy, obedeciendo a mi agenda. Terminaré el post más tarde, se acabó el tiempo que le he destinado... lo mismo algún día tiro la agenda.

Retomo el post por la noche. Un buen día descansando y comiendo pensando en la que me espera mañana. Preparo la mochila y a dormir... qué nervios!

10 comentarios:

  1. jo chica.. pues que buena idea has tenido!! si eso te ha ayudado, me alegro un montón de que no hayas tenido esa recaida..! Felicidades, que eso tambien es digno de congratular..! Un beso!

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    1. Gracias Alicia, el caso es conseguirlo.

      Un besazo.

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  2. Si asi te funciona pues apunta en esa agenda tuya hasta las veces q has de respirar,cada uno tiene q buscar siempre sus mejores armas,lo mejor de todo es q buscas tus mecanismos de defensa y TE FUNCIONAN olé por ti,asi es como vamos aprendiendo hasta donde somos capaces de llegar,felicidades por la superación,por el esbelto señor 7 y pq hoy vas a triunfar en la carrera,bicos wapa

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    1. Ya me he comprado una agendita para 2014... es más mona!!!!

      Besazos!!!!!

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  3. Ya me gustaría a mí ser tan puntillosa con una agenda, me iría mucho mejor. De hecho, creo que es la mejor solución que yo haya oído hace mucho tiempo. Hacerte un planning y cumplirlo a rajatabla, sin pensarlo, estilo "marine". Aúpa con la carrera!!!!!!!!!

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    1. Gracias Arakne, seguiré intentando cumplir el planning.

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  4. Me encantan las agendas, pero he de reconocer que siempre las empiezo en enero con ilusión y despues por marzo o asi las empiezo a dejar en blanco y apuntar las cosas en el movil o en papelitos... soy un desastre

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    1. Bueno, podrías comprarte una agenda cada tres meses y así tendrías la ilusión de que estás empezando de nuevo jajaja. Mira, a lo mejor hago yo eso.

      Un besazo.

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  5. Yo sigo mi agenda como si me fuera la vida. Uso agenda de papel, y escribo una serie de cosas que he de hacer al llegar del curro, cada día de la semana tiene algo concreto, más lo que he de apuntar cada mañana en plan inesperado.
    Me va bien porque sin agenda llego a casa, me meto en la cocina a merendar y me entretengo.
    Con agenda llego a casa, me hago un café con leche y con él en la mano me voy al piso de arriba a ponerme ropa de currar y tengo una energía distinta.
    Y por supuesto, no tengo tiempo de ir a ver qué hay por la nevera...

    Sin agenda soy carne de cañón (quien dice carne dice grasa, ja ja ja).

    Besos.

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    1. Eso, eso, esa es la idea.
      Yo también uso agenda de papel jajaja. A veces lo he intentado en el móvil, pero se me olvida que he escrito en ella, jajaja.

      Besazos.

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Gracias por vuestro tiempo y por escucharme.
Espero ser de ayuda también a otras personas.