lunes, 7 de abril de 2014

¡Qué guapa estoy! 7.4.14

76.0 kg

He visto al señor 5 varias veces, pero todavía no se ha decidido a instalarse. ¿De dónde saco tantas relaciones sociales? No es lo que coma en esos eventos, que algo de más cae, es lo que se me altera la rutina diaria de actividad física y de horas de sueño.

De todas formas, esta semana ha sido mucha la gente que me ha dicho lo guapa que estoy y eso siempre eleva la moral, al menos a mí. Los ánimos para seguir adelgazando ayudan mucho.

Ya soy capaz de correr (bueno, trotar) bastantes minutos seguidos. El viernes llegué a correr 25 minutos, anduve 5 y seguí corriendo otros 35. Siento que mi corazón se está poniendo fuerte, fuerte. El otro día me hice un electrocardiograma y la doctora me dijo que empezaba a tener corazón de atleta, ¡vivir para ver!

Ya me he apuntado (mejor sería decir alistado) a la carrera de 100 km de Colmenar Viejo. Han aparecido los nervios, me quedan dos meses y hay que planificar el entrenamiento sin ninguna escusa. De momento hoy tengo que comer con unas amigas a las que no veía hace un tiempo (escollo en el camino) por lo que a estar muy atenta a la comida porque, aunque sea tarde, tengo que dedicarle al entrenamiento más o menos hora y media: unos tres cuartos de hora de carrera, abdominales y estiramientos. Creo que todo ésto va a ser muy positivo para mi disciplina personal.

Ánimo a todo el mundo, ésto es una cuestión de salud... y de autoestima... y que tengo ganas de entrar en esos preciosos vestidos.

martes, 25 de marzo de 2014

Carrera, dorsal, sudor, alegría. 25.3.14

Peso: Desde el 10 de marzo no oso acercarme a la báscula; supongo que ya estaré en el 75, ya que la tripa empieza a parecer tripita. Empiezo a sentirme buenorra, buenorra.

El domingo 16 de marzo se celebraba en Madrid una carrera de 5 km organizada por la asociación FEDER, Federación Española de Enfermedades Raras.

Pues allí estaba yo, caminando con mallas por debajo de la rodilla, calcetines amarillos, zapatillas rojas y camiseta morada. Los runners tienen una moda, y un concepto sobre los colores, un tanto diferente al resto de los mortales.

Lo primero fue calentar, que no lo he entendido muy bien nunca; consiste en cansarse antes de empezar, muy lógico. Así que empecé a obedecer a mi marido:
- Él: Bracea, bracea con los hombros. No, no hagas el trenecito, es como si boxearas con el saco.
- Yo: (Pero ¿qué dice éste?) Bueno, yo creo que ya he calentado ¿no? Quiero ir al baño.
- Él: ¿Ahora?
- Yo: Hay baños portátiles ¿no?
- Él: Pero hay mucha cola, no da tiempo. Hazlo en un árbol.
- Yo: ¿?????? Ya me aguanto.
- Él: Pero, métete en el bosque.
- Yo: ¿?????? Pero, ¿en qué bosque? Si está todo lleno de gente.
- Él: ¡Qué se va a asustar el bosque de verte!
- Yo: Pero ¿tú eres t...?
- Él: Haz lo que te de la gana.
- Yo: Lo que me de la gana, no ¿O me bajo los pantalones aquí? No, si la tonta voy a ser yo.

Así que allí estaba yo en la salida, haciéndome pipí y un tanto intranquila. La música, los cuerpos atléticos a mi alrededor... pero me empecé a fijar y veía unos traseros considerables, muy considerables, excesivos incluso. Aquello me animó.
¡Pum! (pistoletazo de salida)

Más que correr, trotaba, pero lo importante para mí era no andar ni un solo metro. No hacía mucho calor, pero se sudaba. Durante el calentamiento sentía las piernas como vacías, sin energías, pero durante la carrera las noté potentes. Me sentía esbelta, recta, alta... ¡divina!

Mi marido no me dejó ni un segundo, es un sol y tiene un cuerpazo.... ¡cómo le quiero! Mi familia estuvo en varios puntos del recorrido animándome; me sentí muy querida.

A los 4,5 km empecé a volver a escuchar la música, tenía que ir preparando el esprint. Empecé a bracear más, a alargar la zancada, a ir más deprisa, a..... ¡volaaaar!

¡Qué bonito!

Hablando de otra cosa, ayer me llamaron del centro donde me practicaron el reconocimiento médico laboral. Me informaban de que mis análisis de sangre estaban bien, pero que tenía el IMC alto ¿???????? ¡Ah, qué estoy gorda!
- Bien, bien (dije yo).
- Que estamos formando grupos de terapia para superar la obesidad.
- Pues no sé qué decir.
- Hablaremos de nutrición, actividad física y sobre la ansiedad, la depresión y los atracones.
- Bueno, pues apúnteme.

Cuando estén formados los grupos nos llamarán; ya se verá. Me estoy visualizando: "Soy María y tengo el IMC alto" Puede que me ayude, seguro que sí.

Muchos besos.



lunes, 10 de marzo de 2014

Menopausia y adelgazar 10.3.14

76.2 Kg

No sé qué pensar ante la avalancha de felicitaciones de cómo me estoy quedando. La báscula es la única que no se congratula de mi nueva estampa. No lo entiendo. De todas formas es que hay gente muy exagerada, bien es verdad que hace tiempo que no me ven, pero de ahí a decirme que me estoy quedando "chupada"... ¡Hombre, qué no son ni cinco kilos desde el verano! No digo yo que al estar haciendo deporte no se note más, pero vamos, qué sólo es una talla menos de ropa la que uso ahora.

De todas formas, me hace ilusión... mucha ilusión. Y me enorgullece mirarme al espejo y verme más "buenorra".

La semana pasada fui al reconocimiento médico de la empresa y la doctora, gordita ella, me preguntó si tenía algún síntoma de menopausia. - "Pues sí", le dije yo. - "¿No consigues adelgazar?", me preguntó. - "Bueno, llevo unos cinco kilos." - "Ya, pero los pierdes durante la semana y los coges el finde, ¿no?" (cara de haba). - "Cuando llega la menopausia es muy difícil adelgazar, y es más, se engorda y no se puede hacer nada, es dificilísimo."

Menos mal que conseguí abstraerme.

Hace unos días anduvimos una buena tirada, 44 km. Sólo pensábamos andar 36 km, pero nos perdimos. ¿Dónde? Al lado de una autovía, dándole la vuelta a una finca vallada con muria de piedra. Parece difícil, pero fueron 8 km de clavo. De clavos en los pies, quiero decir. Por si alguien tuviera interés en ver la ruta, se trataba de rodear la finca de "Soto de Viñuelas", Tres Cantos, Madrid, España. ¿Cómo se puede uno perder siguiendo una pared de piedra? Sólo sé que de repente, los aviones de la T4 del aeropuerto de Barajas despegaban delante de nosotros, en lugar de hacerlo a nuestras espaldas.

Pero fue muy positivo, me superé a mí misma y eso siempre es de agradecer.

Estos últimos días estoy saliendo a correr bastante... bueno, correr 8 minutos y andar 5; correr 10 minutos y andar 6... esas cosas. El domingo 16 de marzo tengo mi primera carrera, 5 km. Servirá para ver hasta qué punto me rinde el entrenamiento. Hace dos días conseguí correr 20 minutos seguidos y creo que aún podría haber seguido unos minutos más. Ayer domingo practicamos caco durante hora y media, 10 km; corrí algo más de la mitad.

En fin, el jueves que viene (que es el día en que me peso) espero ver el 5. Habrá que esforzarse.

Fotografía: blog.smartsalu.com

jueves, 27 de febrero de 2014

Hola señor 6, pase, pase. 27.2.14

76.6 kg

¡Qué ilusión esta mañana! ¡600 gramos menos desde el jueves pasado!

He agradecido tanto la visita del señor 6...

Pero no hay que regodearse en lo conseguido, que es pecado de soberbia; hay que mirar al camino que empieza cada día y enfrentarlo como si del primero se tratara, con la misma ilusión.

El lunes y el martes descansé e intenté dormir algo más cada día. Pero el miércoles volví a andar. 12,7 km desde el trabajo a casa. Pensaba realizar este recorrido dos veces a la semana, pero no me cuadran los días.

Hoy jueves he ido a Pilates. He cambiado la clase porque, si voy a hacer una marcha larga todos los domingos, no creo que deba castigar mi maltrecho cuerpo al día siguiente.

Pensaba dedicar la tarde a pesas en casa: sentadillas, core. Pero a la profesora de Pilates se le ha ocurrido lo mismo. Me tiemblan los brazos y los muslos. ¡Hemos hecho unas cosas con la cintura! Luego nos ha puesto bocabajo con una pierna hacia arriba enrollada en el columpio y moviendo la otra para fortalecer el gluteo.

No, si tiesa estoy, derechita como una vela, pero no creo que deba ponerme ahora a hacer ejercicios en casa... pasaré la aspiradora, fregaré el suelo, los platos, doblaré una lavadora, tenderé otra... bueno, algo de ejercicio sí que voy a hacer.

No cuento mucho sobre la comida que tomo, la verdad es que no hago nada especial. Otro día. Hasta mañana.

lunes, 24 de febrero de 2014

Adelgazar con agujetas 24.2.14

77.2 kg

Bueno, pues no parece que el peso baje, pero el espejo intenta decirme otra cosa, así que yo, tan contenta, pero cómo no vea el 6 esta semana... pues me deprimiré porque yo quiero mi 6... y mi 5 y mi 4...

El sábado fui de compras, ¡qué ilusión! Sigo en tallas grandes, pero en la M. Un poquito menos y salgo de esa zona.
Bien es verdad que no necesito la talla 48, pero es que siempre me gustó la amplitud. Los pantalones son de la 46 ó 44, dependiento de lo "elásticos" que sean, pues me gustan tipo malla.

Compré dos blusas, a cuál más bonita, más alegre, más divertida y más juvenil. Hoy me voy a comprar un par de pantalones; éstos no serán ni divertidos, ni alegres ni juveniles, serán negros, como siempre. Cada uno son su tontuna.

¿Y mi actividad deportiva? Maravillosa, tan maravillosa que hoy no me puedo mover. Cada vez que me levanto de la silla en el trabajo veo las estrellas, bajar los bordillos de las aceras es un acto de fe y sentarse en el inodoro... bueno, eso es humillante. ¡Qué agujetas!

El sábado por la mañana estuve una hora y cuarenta minutos con el famoso CaCo. ¡Qué bonito fue! Por el campo, con el suelo verde y mullido. Todo muy lindo.

Pero el domingo... - "Tendrás que hacer tiradas largas si quieres enfrentarte a una marcha de 100 km".(Ya le digo a mi marido que pensar en 60 km es más sensato). ¡¡¡27,5 km!!!
Menos mal que sólo fueron veintisiete, porque pensábamos que el recorrido eran 35 km. Por esas dehesas castellanas, con sus encinas de pascuas a ramos y sus caminos duros y secos iluminados por un sol que no correspondía al mes de febrero.

En fin, que hoy estoy dolorida y quemada la cara. Conclusión: He llamado a la academia de Pilates y he cambiado la clase para el jueves, porque... no me veía yo, no.

Desde agujetolandia, hasta mañana.

jueves, 20 de febrero de 2014

Estrechando la cintura 20.2.14

77.2 Kg

¿Sólo 300 gramos en una semana?

¡Qué mirada se ha llevado la báscula! ¡Qué fea es! ¡Qué momentito he pasado!

Pero me he tranquilizado. ¿Por qué? Porque mientras me acordaba de la familia entera del aparatito tenía las manos en la cintura y mi cerebro ha razonado: "Aquí hay menos grasa, ayer me dijeron en el trabajo que los pantalones me quedaban grandes, qué si es que era una nueva moda."

He corrido hacia el costurero (ganas me han dado de coserme la boca) a por el metro de coser. En el post del 15 de noviembre de 2013 me había medido la cintura: 100 cm + un ombligo. (El metro estaba mal fabricado). ¿Y hoy?:

¡¡¡94 cm SIN OMBLIGO!!!

¿6 cm más un ombligo? Eso son 7 cm en tres meses.

Luego he metido la tripa: ¡¡¡¡90cm!!!!!

Pues va a ser verdad que el músculo pesa, qué me estoy poniendo como CatWoman!

Esta semana he sudado:
- Una hora en Pilates.
- 25 km andados (12.5 km cada día)
- Escaleras: Tengo que contarlas... para animarme.
- Este fin de semana vuelvo al CaCo.

Este fin de semana no tengo comidas familiares, las cuáles empiezo a temer no por el banquete en sí, sino por las sobras de las que terminamos abasteciéndonos el resto de la semana. Mi pobre brócoli lleva durmiendo seis días en el frigorífico, el repollo y la coliflor ya han organizado una partido de Tute con el mango y la zanahoria. Esta noche ya cerramos el casino.

Voy a ver si consigo hacer 20 minutos varios días a la semana de yoga.
He colgado en facebook un video que es el que voy a seguir. Si a alguien le interesara que se lo baje. Mi cuenta es Maria Esperanza.

Hasta mañana... o hasta dentro de un kilo... o hasta dentro de 20 km... o hasta luego.

jueves, 13 de febrero de 2014

Adelgazando y andando 13.2.14

77.5 kg

Parece que llevo unos días bastante motivada y sobre todo concienciada de que, si quiero enfrentarme a una marcha de al menos 50 kilómetros, todo lo que no haga hoy, no lo podré recuperar mañana.

De momento ha caído medio kilito en lo que va de semana y mis piernas parece que se endurecen un poquito... bueno, puede que sea una ilusión, quizás es más bien que están algo doloridas.

LUNES: Durante una hora estuve en Pilates. No sé... empiezo a tener mis dudas. Iremos viendo.
MARTES: Una hora de marcha. 5,7 km. Cuando digo marcha es que incluso hay veces que voy trotando. Sin embargo no parece que me hubiera cundido mucho la distancia, es debido a que la marcha fue por los madriles. Semáforo aquí, semáforo por allá, señora que no anda, señor que se para, disculpe que me he chocado, no se preocupe pase usted, no usted, usted tendrá más prisa, perdona ¿la calle no sé cuál? Señora, que estoy haciendo ejercicio...

MIÉRCOLES: Pues no hice nada, tan sólo subir las escaleras del metro, que estoy por contarlas... las voy a contar.

JUEVES: Hoy andaré 12 km. Me he traído las zapatillas de deporte al trabajo y cuando salga a las cinco de la tarde, pues dedicaré lo que queda del día a andar. Supongo que tardaré tres horas, quizás algo menos, pero con tanto semáforo y tanta señora...

lunes, 10 de febrero de 2014

El primer día del nuevo camino 10.2.14

78.1 Kg

Hoy ya he empezado algo nuevo, tras la mudanza, tras la inauguración este fin de semana del piso. Empiezo la preparación de una carrera lo que implica la mejora de la forma física mediante el ejercicio y la alimentación.

La carrera es una marcha de 100 km. con un tiempo máximo de 24 horas. Parece una barbaridad, lo sé, pero he ido varios años acompañando a mi marido y he visto terminarla a personas mayores, muy mayores, de más de 75 años; he visto terminarla a mujeres con sobrepeso, con muchas caderas. ¿Cómo han terminado estas personas? Mal, doloridas, con ampollas, andando como nunca había visto andar a nadie; pero han terminado, llorando, pero de alegría.

No quiero plantearme la carrera entera, sólo el primer grano de arena, sólo los primeros 50 km. El tiempo y el entrenamiento qué me vayan indicando hasta donde podría soportar.

Estoy ilusionada, pero poco; más bien estoy asustada ¿en qué me estoy metiendo?

Intentaré que mi inconsciente empuje este proyecto cada segundo de mi vida, que en mi cabeza sólo exista ésto que quiero. Empezaré poniendo un fondo de pantalla en el ordenador y voy a imprimir un poster para tenerlo delante de mi cama al levantarme por las mañanas. También pondré algo en la cocina... en la nevera será el sitio ideal.

Pues venga, a moverse... ¡ay, qué me caigo!

miércoles, 5 de febrero de 2014

Tras una mudanza, seguimos adelgazando 5.2.14

He terminado una mudanza.

Por el agotamiento parecería que he cambiado de ciudad; no, sólo me he mudado a la calle de al lado. Todas nuestras pertenenencias, que yo creía escasas, están ya en el nuevo piso. Eso sí, medio apiladas por aquí, medio desparramadas por allá. Estuvimos cuatro días sin cocina ni frigorífico por lo que desayunamos, comimos y cenamos en el bar. Hemos comido de más, seguro. Incluso un día cayó una hamburguesa y otro una pizza. También hubo ensaladas, arroz, pan con tomate, carne a la plancha... no estuvo mal y además convivimos con la gente del barrio que con lo de la dieta no quiere una bajar al bar y al final no ves a nadie.

No me he vuelto a pesar, mi marido le ha quitado la pila a la báscula para el traslado y ahora no tenemos agallas para ponérsela. Yo no creo que haya engordado, la verdad.

Me he comprado. una báscula de cocina, no tanto para pesar las cantidades y poder contar las calorías, como por llegar a controlar cuántos gramos de proteínas, grasas y hidratos hay en cada ración de comida. La báscula es preciosa, tiene forma... forma...uhm, qué forma tiene? Es una especie de triángulo escaleno con los vértices redondeados y de un tono azulón clarito. Me gusta mirarla, algún día tendré que empezar a usarla, digo yo.

En fin, mañana vuelvo a la rutina, aunque todavía no he decidido bien cuál va a ser esa rutina. El lunes, martes y miércoles ya he estado comiendo bien; mañana jueves, al volver del trabajo saldré a correr, bueno a medio caminar-correr. En junio me espera una carrera, así que no puedo tener escusas.

sábado, 25 de enero de 2014

Estoy un poco perdida 25.1.14

No estoy creativa, no consigo poder expresarme, tampoco consigo hacer otras cosas. Este fin de semana terminaré la mudanza de mi casa; ahora comienza el hacer de la nueva un hogar y espero con ilusión el dedicarle bastantes horas a esta tarea que no consiste, a mi modo de ver, en decorar, sino en ubicar los elementos de tal manera que la vida sea fácil y cómoda.

No me he vuelto a pesar; no creo haber subido de peso, tampoco creo haber adelgazado. Estoy comiendo bien y esta semana llevo dos días de ejercicio. Parece que vuelvo a la rutina.

La semana que viene tengo una apretada agenda, por lo que será en la próxima cuando empiece mi entrenamiento con el objetivo de enfrentarme en junio al menos a  50 km. He pensado (parece lógico) planear por escrito tanto el ejercicio como la comida. La dieta de la enfermera es muy genérica, necesito establecer exactamente lo que voy a comer. No quiero saber que tengo que comer legumbres tres o cuatro días a la semana, sino que escribiré lunes garbanzos, miércoles lentejas, jueves guisantes y sábado judías... bueno, más extenso. Creo que estableciendo los menús por escrito me será más sencillo, de esa manera será como si tuviera una agenda también para ésto.

Voy a comprar una báscula de cocina y voy a medir las cantidades estableciendo cada semana las calorías de cada plato.

Todo ello parece no sólo tedioso, sino contraprudecente para la buena dieta. Siempre he entendido que es cuestión de hábitos y de escuchar al cuerpo, pero se trata de no aburrirme... y es que me veo un poco aburrida.

Ya se pasará.